TEATRO: PARTE DE ESTE MUNDO, de Adrián Canale

EL ATRACTIVO MUNDO POÉTICO DE RAYMOND CARVER*

No es la primera vez que la cartelera teatral porteña presenta puestas basadas en los textos del escritor norteamericano. En 2008/ 2009 Martín Flores Cárdena dirigió Catedral y Quien quiera que hubiera dormido en esta cama, sobre cuentos homónimos, y este año hubo dos espectáculos que tuvieron el mismo origen: Querés hacer el favor de callarte, por favor, de Lisandro Penela y Variación Carver, por el grupo de Teatro Búsquedas. El mismo Colectivo Teatral Puerta Roja que dirige Adrián Canale ya ha presentado anteriormente dos trabajos inspirados en sus cuentos: Parece algo muy simple (2005/2006) y Hablar de amor (2006/7). Parte de este mundo cierra la trilogía con un elenco distinto – y más numeroso- pero con un mecanismo similar: la improvisación a partir de ciertas pautas que permite que cada función sea un espectáculo diferente. En este caso se trata de ocho relatos de Carver que se entremezclan en una composición que apunta a poner en escena el mundo poético del escritor antes que a contar alguna historia en particular. La novedad, en este caso, es la gran mesa tendida en la que los espectadores pueden compartir la comida y la bebida (a veces traída por ellos mismos desde su casa) con los actores. Y es precisamente allí donde radica el mayor problema de la puesta, porque sólo hay algo peor que no tener una idea directriz y es tener dos, incongruentes entre sí. A esta duplicidad se deben los dos problemas fundamentales de la obra.

El primero es que la improvisación de los actores casi no toma en cuenta la especificidad del público en cada función; si hay variaciones es  solo porque su dinámica grupal hace entrar unas veces unos textos y otras veces otros. A pesar del tono coloquial que instalan las distintas narraciones, no se puede decir que se entable  “conversación” con el público,  aunque alguna vez algún personaje pueda dirigirse brevemente a algún espectador concreto. Por el contrario, la proximidad física sin un intercambio real produce una sensación de distanciamiento, aún cuando artistas y espectadores se sienten unos y otros a la misma mesa y hasta beban juntos. Y esto es así porque los personajes surgen cuando los actores se ponen de pie y entran en “otro” espacio escénico y, entonces, el código de la mesa compartida pierde sentido.

El segundo problema tiene que ver precisamente con esta pérdida: la mesa compartida como propuesta central y única escenografía no termina de hallar justificación en el texto espectacular, no introduce una nueva mecánica en las conversaciones ni se relaciona con los relatos puestos en escena. A pesar de sentarse momentáneamente a la mesa, los actores no se transforman en comensales, apenas si beben algo cuando están “fuera de escena”. Por otro lado, la adopción de un espacio absolutamente despojado y con una iluminación cruda deja fuera de juego las múltiples posibilidades que brinda la sala, uno de los más bellos ámbitos del circuito, lugar que las puestas de Canale han sabido aprovechar muy bien en otras ocasiones.

No obstante las dificultades mencionadas, la obra tiene grandes méritos.  Los textos de Carver elegidos –cuentos y algunos poemas- son muy apropiados para la escena y se entremezclan de manera tal que logran crear un clima denso de profunda humanidad donde se mezclan dudas y esperanzas. Algunos son abordados en forma completa –pude reconocer Intimidad y La casa de Chef– otros quedan como suspendidos, invadidos por otras historias, otros personajes. Muy buenas las actuaciones de todo el elenco y muy especialmente de Yanina Manocero que junto con el cuerpo y la voz le da un alma a los personajes que le toca interpretar. Sobre el final, la música de Tian Brass –músico y actor- brinda una adecuada despedida.

Ficha técnica

Dramaturgia y Dirección: Adrián Canale

Ambientación: Gabriela Delmastro

Diseño de vestuario: Gabriela Delmastro

Fotografía: Natalia Fanucchi

Elenco: Tian Brass, Valeria Castro, Sergio Di Florio, Yanina Manocero, Silvio Palmucci y Ximena Viscarret

* Artículo aparecido en la página de la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral (AINCRIT http://aincrit.tumblr.com), con firma de la misma autora.