CINE: EL JUEGO DE LA FORTUNA

CAMBIAR LAS REGLAS DEL JUEGO

A simple vista la propuesta no parece tentadora: una película larga -dos horas y cuarto-, que gira alrededor de un tema del que conocemos poco y nos interesa menos-el béisbol-, basada en la historia real de un equipo de jugadores con una carrera decadente a los que se le da una nueva oportunidad -tema transitado con pocas variantes desde hace décadas-. Lo cierto es que El juego de la fortuna (Moneyball) –un título bastante deslucido, por cierto, que no le hace honor al film- no es una película más, ni siquiera es una película sobre béisbol, a pesar de que se centra en la lucha del manager de un equipo menor por llevarlo adelante con los pocos recursos de que dispone. El argumento –basado en la novela de Michael Lewis El arte de ganar un juego desleal (The Art of Winning an Unfair Game, 2003)- sigue los pasos del gerente de los Oakland Athletics (uno de los clubes más pobres de la liga profesional), quien –luego de la pérdida de varias de sus más sobresalientes figuras y careciendo de fondos para comprar nuevas estrellas- decide contratar a un joven profesional en economía, egresado de Yale, para que lo asesore en la formación de un nuevo equipo. Juntos formarán una dupla que cambiará el modo de entender ese deporte y, precisamente por esa razón, deberán enfrentar al sistema instituido, con sus normas, sus lobbies y sus trampas. Un micro-sistema económico regido por las mismas reglas que todo el sistema: las del capitalismo. Y es en este punto, en este enfrentamiento del hombre con el sistema, en este atrevimiento a cambiar las reglas del juego, que la historia se universaliza, se nos hace comprensible más allá de que no terminemos de entender cuál es la mecánica del juego. Esta, probablemente, sea la razón por la que -más allá de la calidad del film- al finalizar la proyección alguien pueda levantarse de su butaca al grito de “bravo” (yo misma cuando se encendieron las luces no pude evitar recordar el paso de Cristian U por Gran hermano de Argentina  y como también ese juego cambió para siempre, aunque el protagonista, claro, haya tenido menos rasgos heroicos).

El juego de la fortuna cuenta con un muy buen elenco encabezado por Brad Pitt, maduro como hombre y como actor en el rol del entrenador Billy Beane, y Jonah Hill, excelente en el papel de su joven asesor. El guión de Zaillian y Sorkin hace hincapié sobre todo en las relaciones personales, incluyendo la del manager con su hija -una de las más tiernas y profundas del film-, sin caer en los habituales clichés ni golpes bajos, sin personajes maniqueos ni verdades absolutas a modo de moralina. Con toques de humor,  un buen manejo de los climax y visualmente atractiva, la película de Bennett Miller (Capote, 2005) constituye una de esas oportunidades en el que el cine de Hollywood conjuga entretenimiento con calidad formal.

 

Ficha técnica:

El juego de la fortuna (Moneyball, Estados Unidos, 2011)

Dirección: Bennett Miller.

Guión: Steve Zaillian y Aaron Sorkin, basado en un libro de Michael Lewis.

Fotografía: Wally Pfister.

Música: Mychael Danna.

Duración: 133 minutos

Edición: Christopher Tellefsen.

Diseño de producción: Jess Gonchor.

Intérpretes: Brad Pitt, Jonah Hill, Philip Seymour Hoffmann, Robin Wright, Chris Pratt, Stephen Bishop, Brent Jennings, Ken Medlock y Tammy Blanchard.

TRAILER:

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