TEATRO: EL CENTÉSIMO MONO, de Osqui Guzmán

UNA EXPERIENCIA MAGICA

Escrita y dirigida por el talentoso actor Osqui Gusmán, El centésimo mono mezcla trucos de magia, pasos de comedia y situaciones de hondo dramatismo en proporciones exactas para lograr una puesta sencilla pero de gran belleza.

el centésimo mono

La excusa argumental es el estado de inconsciencia de tres (¿?) magos que esperan ser sometidos a una intervención quirúrgica. Su condición, que los coloca entre la vida y la muerte, libera sus más profundos deseos y obsesiones, y así en una habitación de hotel  -que puede ser, también, la del hospital en el que esperan recuperar la consciencia- los hombres divagan acerca de la vida, la soledad, sus decepciones y esperanzas. Una vez suprimidas las leyes de la lógica todo es posible y Osqui se aventura a explorar el camino por triplicado, construyendo un universo intensamente poético.

El título, y justificativo de esta multiplicación, proviene de la teoría científica que sostiene que una vez que cien individuos de una especie incorporan un hábito, dicho comportamiento pasa automáticamente al resto de los individuos, no importa cuán lejos estén unos de otros, ni si han estado en contacto o no. De aquí parte la propuesta de Osqui de explorar el submundo de la consciencia a través de la reiteración y de la magia en lo que ésta tiene de ilusión, ya que para el autor “la magia es una cómica versión de la muerte”. Es la magia –y la repetición- la que nos muestra el patético círculo de la existencia.

La puesta conjuga el despliegue corporal con la precisión requerida para los trucos, y  la probidad interpretativa que combina ambos encontrando el matiz justo para cada situación. El relato se debilita en algún momento pero, aún así conserva, esa potencia proveniente de la solidez de los diálogos, la efectividad de los trucos y la belleza con que se encara el patetismo primordial, ese de estar abandonado a la propia existencia, diría Heidegger.

Mezcla de géneros y procedimientos; de profundas reflexiones y banalidades El centésimo mono tiene su mayor acierto en las actuaciones de Goobar, Kusnetzoff y Zaldua, tres actorazos. Y un final simplemente maravilloso.


FICHA TÉCNICA

Dramaturgia y dirección: Osqui Guzmán

Diseño de escenografía y vestuario: Gabriela A. Fernández

Diseño de iluminación: Adrián Cintioli

Composición y producción musical: Tomás Rodríguez

Fotografía: Nahuel  Berger

Prensa: Débora Lachter

Músicos colaboradores: Germán Ancillotti (guitarras, bajos, producción), Karina K (coros), Mariano Gora (flautas, clarinete), pablo “Lobo” Zepol (mastering)

Elenco: Marcelo Goobar, Pablo Kusnetzoff y Emanuel Zaldua

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