CINE: MALÓN

EXTRAÑAS CONFLUENCIAS

Desde la síntesis oficial, Malón se presenta a sí mismo como un film sobre la vida de Sosa, un hombre solitario que trabaja en un bar, practica boxeo de manera amateur, vive en una pensión de los suburbios y está interesado en una vecina que tiene una hija pequeña. No mucho más muestra la película, que se detiene sobre todo en escenas cotidianas intrascendentes: los viajes (en subte, en tren, en colectivo), las horas en el bar (en la cocina, con los parroquianos, atendiendo el mostrador) o en la pensión (colgando la ropa, hablando parcamente con su vecina, cantando). El relato propuesto por Fattore –su director y guionista- apela antes que nada al silencio y los planos descriptivos para contar una historia que desdeña no sólo el conflicto central sino cualquier otro tipo de conflicto explícito. Si se producen cambios en el personaje central, éstos se van dando con una lentitud que es menos una consecuencia dramática que el resultado de una elección estética.

La narración avanza trabajando sobre la reiteración y los momentos transicionales, quizás porque en la vida de Sosa no hay grandes acontecimientos. Se trata de un film de notables marcas autorales que deja de lado la transparencia del modelo de representación clásico. Los primeros planos y el sobreencuadre (es decir, la imagen doblemente enmarcada por puertas, ventanas, paredes, etc.) son los procedimientos más usuales, aunque también son frecuentes la cámara más baja que lo habitual y el abandono del contra-campo para concentrarse en la figura del protagonista, incluso en las escenas que lo demandan.  En este sentido, se puede resaltar en la poética del film una confluencia de procedimientos muy utilizados por distintos realizadores del “nuevo cine argentino”.

Sin embargo, lo más llamativo de la película son los dos “relatos” que atraviesan a Sosa –una vez más, desde la síntesis oficial- “sin que él lo note: el político y el motivo de esa postal”. La postal a la que hace referencia la sinopsis es una reproducción del cuadro La vuelta del malón de Ángel Della Valle (1892) que está pegada en una de las paredes de la cocina del lugar donde trabaja el protagonista;  el político, por su parte, es el que se construye alrededor de las conversaciones de los clientes del bar acerca del peronismo –el “viejo” peronismo, sobre todo; el de Perón-. De algún modo, Fattone plantea una confluencia de estos dos relatos y sugiere su impacto en Sosa, aunque no queda claro en qué forma, más allá de que éste empieza a concurrir a manifestaciones masivas (concurrir, no participar, que no es lo mismo, aunque puede considerarse un comienzo) y al Museo de Bellas Artes. En el plano de los significados, esta confluencia queda apenas propuesta, dejando librada a la habilidad del espectador la posibilidad de anudar ambas referencias en una interpretación global.

Un film con mejores intenciones que resultados.

FICHA TÉCNICA

Malón (Argentina, 2010)

Dirección y guión: Fabián Fattore

Fotografía: Alonso Luque

Montaje: Salvador Savarese

Sonido: Demián Lorenzatti

Dirección de arte: Magdalena “Malu” Sorondo y María Nine

Duración: 78 minutos

Elenco: Darío Levin, Lorena Vega, Roberto Iriarte, Fernando Crespi, Luna Zerda Aguilar, Luis Juárez, José Menno, Rafa Aguirre, Alejandro Cantarella, José Menno y Hernán Colombi

TRAILER

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