CINE: LAS VENTAJAS DE SER INVISIBLE

Estreno 29/11/12

Por El espectador compulsivo

Está visto, en la vida como en el cine hay personas que no pueden pasar desapercibidas y otras que son, prácticamente, invisibles. Así sucede en Las ventajas de ser invisible, film escrito y dirigido por Stephen Chbosky, basado en su propia novela autobiográfica -publicada en 1999- de gran éxito en otras latitudes (el libro se conocerá aquí en breve).

las ventajas de ser invisible 1El texto, situado en Pittsburgh a principios de los ’90, se estructura como una serie de cartas que un solitario adolescente escribe a un lector desconocido. La misma forma dramática toma el film que conserva en Charlie, su protagonista, el narrador retraído y sensible, aquejado por males que al principio aparecerán sólo de sesgo. De este modo, todo el relato adquiere la apariencia de una sucesión de recuerdos, recuperados a través de esas cartas, en un momento, quizás no muy lejano, en que la profecía que involucra al joven se cumpla: será escritor y escribirá sobre esos días.

El film se inicia con la primera jornada de clases que da comienzo al ciclo secundario, día que es vivido por Charlie como aquel que abre una cuenta regresiva que concluirá cuatro años más tarde; como el comienzo de un suplicio que sólo acabará cuando egrese. Contra todo pronóstico, el joven encontrará amigos entrañables en un grupo de “inadaptados” del último curso que lo integrarán como uno más.

las ventajas de ser invisible 3La película toca los temas inevitables a la hora de abordar la problemática adolescente: abuso (bullying), drogas, bromas simplonas o pesadas, profesores contenedores, amigos entrañables, despertar sexual. En relación a esto, la realización de Chbosky no es novedosa y cae en algunos de los tópicos más frecuentados, aún en el aspecto iconográfico. Desde el profesor de literatura que presta libros hasta la escena del auto en el túnel, pasando por la música como factor determinante a la hora de marcar afinidades y colorear la historia de amor (motivo central de nuestra Días de vinilo -Gabriel Nesci, 2012-, de personajes más adultos), mucho de cuanto aparece en Las ventajas de ser invisible ya se ha visto reiteradamente en la pantalla.

Sin embargo, hay en la forma de narrar de Chbosky –quizás por el modo de encarar los personajes sin condescendencia- algo que da al relato una profundidad y veracidad inusuales. Algo del tenor autobiográfico que no tiene que ver con los datos más o menos fehacientes sino con cierta emoción de los recuerdos. Es ahí donde la película se vuelve conmovedora. No tanto en el retrato de este –por lo demás, atrayente- grupo heterogéneo de amigos, sino en el perfume de lo vivido con intensidad. Algo de ese aroma llega al espectador y lo sacude más allá de lo propiamente trágico que se irá develando en forma paulatina, casi sobre el final (verdadero motor del relato pero apenas en foco).

las ventajas de ser invisible 4Sin duda, gran parte del mérito del film se debe a las sobresalientes actuaciones de todo el elenco. En este punto, sin embargo, es imposible no destacar la participación de Ezra Miller –Tenemos que hablar de Kevin, Lynne Ramsay, 2011-, quien da vida a un personaje secundario pero imprescindible en el devenir dramático: Patrick. Aunque su rol es, sobre todo, de apoyo a las figuras protagónicas, Ezra termina convertido en el personaje más atrayente del film, desplazando por momentos al poco expresivo Logan Lerman. Desventajas de ser invisible.

3.12

TRAILER

FICHA TÉCNICA

Las ventajas de ser invisible (The Perks of Being a Wallflower, EEUU, 2012).

Guión y dirección: Stephen Chbosky

Fotografía: Andrew Dunn

Música: Michael Brook

Edición: Mary Jo Markey

Duración: 103 minutos

Elenco: Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller, Dylan McDermott, Tom Savini, Paul Rudd, Melanie Linskey y Joan Cusack

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