CINE: NADA ES LO QUE PARECE

Estreno 6/06/13

Por El espectador compulsivo

 CUANDO LA MAGIA ES HACER DINERO

Sería un error pensar que Nada es lo que parece es una película de magia, como lo fueron El ilusionista (Neil Burger, 2006) o El gran truco (Christopher Nolan, 2006). No tiene ese encanto artesanal de un pase bien realizado o la suma de carisma personal que saben acumular los vendedores de  ilusiones. nada es lo que pareceNo provoca ese tipo de asombro ni hay en ella oscuridad o misterio; sólo una aceitada intriga y la espectacularidad colosal de los números bien montados tras los cuales, sin embargo, no existe nada más que dinero. Quizás porque -a diferencia de las películas citadas- estamos en pleno siglo XXI, se trata de eso, de tecnología y dinero. Y así los bienintencionados magos terminan pareciéndose a los simpáticos estafadores de Ocean’s Eleven en versión reducida.

Un argumento que apela a recetas bien probadas y un grupo de actores reconocidos son los pilares de este film que no oculta su vocación industrial. El relato comienza cuando un enigmático personaje convoca a cuatro magos callejeros para realizar magia en conjunto a gran escala. Un año después y tras lo que parece ser un ajustado trazado de planes, aparecen Los cuatro jinetes (Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Isla Fisher y Dave Franco) realizando actos de magia que terminan siendo robos, o viceversa, robos que son actos de magia. Un policía estadounidense y una detective francesa serán los encargados de atrapar al grupo y poner fin a los ilícitos (y de paso dar cierto toque romántico a la película).

Si bien el planteo resulta fructífero y el director logra capturar la atención durante gran parte de su desarrollo en base a una buena dosis de acción y de humor, hay ciertas deficiencias a nivel estructural y de sistema de personajes que hacen que el espectador no se involucre del todo, es decir, tratándose de magia, permanezca indiferente frente al truco.

nada es lo que parece 1En primer lugar, los personajes no están explorados más allá de sus roles de partícipes necesarios para el gran acto. Se distinguen por sus habilidades diferentes –para escapar, leer las mentes e hipnotizar, para birlar billeteras o con las cartas-, y por poco más. En este sentido, queda claro que el verdadero protagonista del film es el policía varias veces humillado durante su persecución (Mark Ruffalo).

En segundo lugar, si bien el primer truco sorprende por su imprevisibilidad, a medida que el mecanismo se repite –el del acto de magia y el narrativo del film- pierde efectividad. Y es que, en algún punto, ambos niveles –el de la magia y el del relato- inevitablemente convergen; al fin y al cabo, el cine es ilusión y el montaje puede realizar milagros. Nada hizo el director –Louis Leterrier; Transporter (2002), Transporter II (2005)- para borrar esa sensación de “mediación” con la que nos llegan las proezas de los magos, por más deslumbrantes que éstas sean. Por lo demás, que una determinada cantidad de dinero desaparezca de una cuenta y aparezca en otras no tiene nada de mágico en nuestros tiempos de dinero virtual.  No es algo extraordinario, se llama hackeo.

Por último, hay en el desenlace la misma mezcla contradictoria de sobreexplicación y falta de justificativo que ya hemos encontrado en innumerables films este último tiempo. En este sentido, vale aclarar que esta sobreabundancia no sólo hace que el espectador se sienta subestimado, además debilita todo el entramado del relato, dejando –especialmente en este caso- el gustito amargo del truco fallido.

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TRAILER

FICHA TÉCNICA

Nada es lo que parece (Now You See Me, Estados Unidos, 2013)

Dirección: Louis Leterrier

Guión: Ed Solomon, Boaz Yakin y Edward Ricourt

Fotografía: Mitchell Amundsen y Larry Fong

Música: Brian Tyler

Edición: Robert Leighton y Vincent Tabaillon

Duración: 115 minutos

Elenco: Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo, Woody Harrelson, Isla Fisher, Dave Franco. Mélanie Laurent, Morgan Freeman y Michael Caine.

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