CINE: EL HOMBRE DE ACERO

Estreno 13/05/13

Por El espectador compulsivo

PARA SALIR DEL CINE SACUDIÉNDOSE LOS ESCOMBROS

Quizás no sea la persona más indicada para escribir esta reseña. No me gustan, en líneas generales, los films de grandes escenarios, aunque no soy prejuiciosa al respecto. Tuve gratas sorpresas, debo reconocerlo. Batman, El caballero de la noche asciende y Misión imposible – Protocolo fantasma fueron algunas de ellas.[1]    No es el caso de El hombre de acero. Y esto por varias razones.

Man of SteelAntes que nada, se trata de una película de ciento cuarenta y tres minutos; es decir, muy extensa. Esto significa que, si casi la mitad del film va a ser lucha y destrucción, el espectador deberá estar algo así como unos sesenta minutos esquivando edificios que se derrumban y autos que vuelan. Puede resultar agotador, sobre todo en 3D.

En segundo término, estamos en presencia de una realización que abre lo que será una saga, explorando la vida de Clark antes de su “despertar” como superhéroe, es decir, como salvador del mundo (curiosamente a los 33 años, y éste no es el único punto en que el film cruza su simbología con la cristiana). En este sentido puede considerarse todo el relato un pormenorizado prólogo de algo que todavía no comenzó y que se irá dando en las sucesivas secuelas, y se nota.

Por lo demás, el relato –a cargo de Zack Snyder (300, 2006)- puede dividirse en dos partes bien diferenciadas. La primera, de sesgo más bien dramático, está focalizada en su nacimiento en Krypton, su infancia –con un interesante planteo de bullying- y su vida adulta antes de tener alguna noticia de su planeta de origen; la segunda, por su lado, se aboca por entero a los apocalípticos enfrentamientos entre malos y buenos con todos los recursos de este tipo de narración (que son muchos pero que ya han sido ampliamente utilizados). Estas dos partes tienen una duración tan equilibrada que podría cronometrarse. Los últimos diez minutos constituyen, sorprendentemente, un atractivo epílogo, pleno de humor y de una emotividad tal que logra impregnar, en retrospectiva, algo del resto del film.

el hombre de acero 2Aún con estas limitaciones la película tiene algunas sugestivas vueltas de tuerca sobre el relato original. Una de ellas es la figura de su compañera, la tradicional Luisa Lane, ahora convertida en una aguerrida partenaire capaz de enfrentar cualquier desafío, codo a codo, con el hombre de acero. Por otra parte, él ya no es un héroe monolítico, de una fuerza inquebrantable (salvo ante la kryptonita), sino que se muestra vulnerable, no tanto en lo físico sino en lo afectivo; sus superpoderes aparecen en este planeta como una desventaja frente a sus compañeros de trabajo o colegio hasta el momento en que estalla una situación de extremo peligro. El planteo moral que acompaña estas secuencias es de una sutileza y profundidad inesperados en el contexo de la película.

El hombre de acero cuenta con la presencia de Christopher Nolan como productor y co-autor de la historia, y su impronta se deja ver a través de todo el relato. Sin embargo, este dista mucho estéticamente de llevar un sello “de autor”, tal como tenía, sin lugar a dudas,  Batman: El caballero de la noche asciende. No obstante, se trata de un film que dejará conforme a los aficionados de los comics y las mega-aventuras.

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TRAILER

FICHA TÉCNICA

El Hombre de Acero (Man of Steel, Estados Unidos, 2013)

Dirección: Zack Snyder

Guión: David S. Goyer, basado en una historia de Goyer y Christopher Nolan sobre los personajes de DC Comics

Dirección de Fotografía: Amir Mokri

Música: Hans Zimmer

Edición: David Brenner

Duración: 143 minutos.

Elenco: Henry Cavill, Amy Adams, Michael Shannon, Diane Lane, Kevin Costner, Russell Crowe, Antje Traue, Christopher Moloni y Laurence Fishbneur


[1] Para leer la reseña de Batman, el caballero de la noche asciende CLIKEAR AQUÍ ; para leer la reseña de Misión Imposible: Protocolo fantasma HAZLO AQUÍ

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