TEATRO: AVIONES ENTERRADOS EN LA PLAYA

UNA PLAYA DONDE SE ENTIERRAN HISTORIAS

aviones enterrados en la playaCinco monólogos que al entrecruzarse dibujan paisajes. Paisajes interiores y exteriores. Un mundo extraño y reconocible a la vez. Un universo hecho de palabras, silencios y gestos que surgen y se pierden como esas olas del mar que el texto de Luis Cano convoca sobre el escenario. Fragmentos de vida que el agua arrastra entrelazados y confundidos como los restos que se enredan en la caña de algún pescador. Retazos de tiempos e historias que naufragan en el mismo lugar. Una playa, un muelle y cinco seres congregados por la poesía del autor.

Un pescador, un padre y su hijo, un lobo marino y un extraño joven son los personajes de esta obra escrita y dirigida por Cano con contundente sencillez. El tema es el recuerdo y el olvido; lo que se pierde –un pez, un viejo hotel, un amor, un padre- y lo que es posible –o no- recuperar. Una infinita nostalgia sobrevuela las palabras, los sonidos y las imágenes con las que Cano va construyendo su texto. No se trata de una trama que se desarrolla, sino, más bien, de un entramado de emociones, una especie de álbum de postales afectivas con la playa de fondo.

En escena cinco actores solventes logran dar vida a estos personajes “deshilachados” –quizás por eso la forma monológica parece la más adecuada, porque como dice Antonio De la Parra el monólogo es “un grito deshilachado en palabras” al que, inexorablemente, ronda la muerte[1]-. El resto lo hace una puesta en la que algunos signos –los sonidos, unas hormas de zapatos, la música- favorecen la condensación de atmósferas en las que convergen belleza y emotividad.

Obra reconocida con el Premio ARTEI a la Producción de Teatro Independiente 14º aniversario, estrenada en el mismo espacio en 2012. Este domingo, última función en NoAvestruz – Humbolt 1857- CABA

AVIONES ENTERRADOS EN LA PLAYA

“Se me olvida el anzuelo que encontré en la orilla, perdido y recuperado, olvidado debajo de la cama. Olvido que había comprado frutillas de estación, me olvido de las palabras y los cambios de tema, olvido que trajimos unas butaquitas en el baúl del auto, se me olvida que en un momento corrí a la orilla y después no supe qué hacer, me olvido que agarré una rama podrida y la tiré al agua, olvido que en seguida volvió a mis pies, olvido que volví a tirarla esta vez al medio del Atlántico.”

FICHA TÉCNICA

Dramaturgia y dirección: Luis Cano

Diseño de iluminación: Ricardo Sica

Dirección de voces: Tian Brass

Música: Federico Marrale

Escenografía y vestuario: Mercedes Arturo

Fotos: Paola Toriano

Elenco: Federico González Bethencourt, Francisco Grassi, Leonardo Murúa, Román Lamas, Mauricio Minetti.


[1] De la Parra, Marco Antonio (2004). “La palabra en el abismo”, en  Revista Paso de gato, Nº 16/17, abril-junio, México.

Anuncios