CINE: HANNAH ARENDT

ESTRENO 26/09/13

Por El espectador compulsivo

LA FILOSOFÍA EN ESCENA

Uno de los grandes méritos de esta realización de Margarethe von Trotta (Rosa Luxemburgo, 1986, con la misma actriz como protagonista)  es poder acercar al público, con genuinos recursos cinematográficos, los vericuetos del pensamiento de una filósofa de gran trascendencia, la judía alemana Hannah Arendt, pensadora que allá por los ’60 acuñó el concepto de “la banalidad del mal” en relación con la Shoah, generando una polémica que aún perdura si tenemos en cuenta algunas reacciones frente al film. En este punto, es necesario reconocer que no es tarea fácil acaparar la atención del espectador durante las casi dos horas que dura la película, interesándolo en cuestiones muchas veces desconocidas y abstractas para el público en general como son los debates intelectuales, sobre todo los ligados a los claustros. Aquí lo que se pone en foco es nada menos que la naturaleza del mal; el mal en su estado más puro y quizás, también, en su faceta más “rutinaria”. Gran logro de la directora y guionistas es, entonces, hacer accesible toda esta problemática -y, también, los dilemas morales que la acompañan-, combinando con justeza lo estrictamente filosófico con lo más íntimo del ámbito privado: su matrimonio con el poeta y pensador alemán Heinrich Blücher, el estrecho vínculo con su secretaria, su amistad con la escritora estadounidense Mary Mc Carthy,  su labor cotidiana.

arendt

El mayor acierto de esta biopic es centrarse en pocos años de la vida de Arendt (1906-1975), aquellos que se relacionan con la cobertura que hizo del proceso al jerarca nazi Adolf Eichmann, secuestrado en 1960 en Buenos Aires por el Mossad y llevado a Jerusalem para ser juzgado. Hannah ya había publicado para ese entonces su libro Los orígenes del totalitarismo (1951) y vivía en Estados Unidos desde 1941, donde se desempeñaba como profesora. Gracias a su posición privilegiada logró que el New Yorker le encomendara cubrir el procesamiento, tal como deseaba.

 El lugar que ocupa el juicio a Eichmann en la narración permite un tratamiento concentrado de las temáticas ligadas al Holocausto, a la vez que otorga tensión dramática al relato. El cruce de imágenes reales del criminal con las ficcionales de su enjuiciamiento obra en el mismo sentido. La posición tomada por Arendt al considerar a Eichmann un “don nadie”, “un burócrata”, y no “la encarnación del mal,” así como su postura crítica frente al papel desempeñado por algunos líderes judíos durante el exterminio, le trajeron graves consecuencias que el film se encarga de explorar, complejizando la figura de la pensadora al tiempo que pone en evidencia el impacto de las ideas en el devenir concreto.

Aunque con cierto esquematismo, el film afronta con altura la difícil tarea de seguir el esfuerzo intelectual de una pensadora por comprender el mal extremo. Ese que por no tener atenuantes parece inaccesible al conocimiento humano.

TRAILER

 

FICHA TÉCNICA

Hannah Arendt y la banalidad del mal (Hannah Arendt, Alemania-Luxemburgo-Francia, 2012)

Dirección: Margarethe von Trotta

Guión: Pam Katz y Margarethe von Trotta

Fotografía: Caroline Champetier

Música: André Mergenthaler

Edición: Bettina Böhler

Duración: 113 minutos

Elenco: Barbara Sukowa, Axel Milberg, Janet McTeer, Julia Jentsch, Ulrich Noethen y Michael Degen.