CINE: EL MAYORDOMO

Estreno 14/11/13

Por El espectador compulsivo

HAS RECORRIDO UN LARGO CAMINO, MUCHACHO

Debo confesar que este film de Lee Daniels me llega en un momento muy especial: hace un par de meses terminé un seminario sobre racismo en el cine de Hollywood a cargo de un profesor de la Universidad de Florida (EEUU)* y ahora estoy en la etapa de elaboración del ensayo final que, necesariamente, implica mucha información sobre el tema. Hace semanas que prácticamente no leo otra cosa que artículos sobre la forma en que son representados los blancos y la “gente de color” en los films norteamericanos y, por ende, acerca de todos los estadios por los que pasó la situación de los “negros” desde la esclavitud hasta la presidencia de Obama, lapso que contempla también El mayordomo (en realidad, la post-esclavitud,[1] ya que comprende desde 1926 hasta la llegada del último presidente). Y digo esto por dos razones: la primera es que me son conocidos todos los acontecimientos de los que es testigo el protagonista, sucesos que en algunas ocasiones la narración aborda sólo tangencialmente y sobre los cuales no sé si todos los espectadores están sobre aviso. La segunda tiene que ver con condiciones afectivas: uno siempre termina involucrándose emocionalmente (o al menos yo) con su objeto de estudio, por lo que, más allá de los valores estéticos, es lógico que recepcione el film de un modo distinto.

the butler

El mayordomo comienza con la huida de un niño de color de los campos de algodón del Sur de Estados Unidos tras la violación de su madre y el asesinato de su padre. El relato lo sigue en sucesivas “emancipaciones” a través de su paso primero de “negro de campo” a “negro de casa”, y luego, ya fuera, como empleado de servicio en hoteles de diferente categoría hasta llegar a formar parte del plantel de la Casa Blanca durante varias décadas. Mientras el contexto va cambiando lentamente y a un alto costo, el personaje central mantiene una mirada complaciente –y temerosa- con respecto a sus empleadores (sus nuevos “amos”), conformista en relación a las pequeñas conquistas que a duras penas se van logrando. Esta mirada es contrastada por el relato con la de su hijo, estudiante universitario y militante activo por los derechos civiles, quien aporta otra óptica sobre “lo establecido”. En este punto es esclarecedora la discusión que tienen los dos acerca del actor Sidney Poiter. La lectura que hace el hijo –la misma que aparece hoy en los estudios académicos sobre películas como ¿Sabes quién viene a cenar?[2]-, difiere de la del padre e ilustra muy claramente las posiciones que uno y otro han tomado en la vida (adecuación vs. confrontación), y también sus motivos: son momentos históricos diferentes aunque igualmente duros El relato acompaña a Cecil Gaines (Forest Whitaker) en su vida en la Casa Blanca, sirviendo a sucesivos presidentes, desde Dwight Eisenhower (Robin Williams) a Ronald Reagan (Alan Rickman). El elenco es realmente multiestelar y, en este sentido, tal vez sorprenda que tanta concurrencia obre en contra. Su presencia opaca al personaje la mayor parte de las veces. Por otro lado, la narración focaliza en la vida familiar del mayordomo y su relación con su esposa alcohólica (Oprah Winfrey) y sus hijos. Aquí se encuentra –contra lo que pudiera parecer- lo más sustancioso del relato.

Lee Daniels' The Butler

Más allá de cierto didactismo que quiere dejar constancia de todo el camino recorrido por el colectivo afroamericano en los EEUU y que en ocasiones obliga a “repasar” todos los acontecimientos con ánimo cuasi “wikipedista”, El mayordomo es un film estéticamente correcto y políticamente valioso. En este sentido, es un reconocimiento a una larga lucha y, también, en algún punto, un homenaje. A ello se debe, sin duda, la confluencia de tantas figuras.

3.12

TRAILER

FICHA TÉCNICA

El mayordomo (The Butler, Estados Unidos, 2013)

Dirección: Lee Daniels

Guión: Danny Strong

Fotografía: Andrew Dunn

Música: Rodrigo Leao

Edición: Joe Klotz

Duración:132 minutos

Elenco: Forest Whitaker, Oprah Winfrey, John Cusack, Mariah Carey, Jane Fonda, Cuba Gooding Jr. y Terrence Howard

 * El curso fue dictado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
[1] Post-esclavitud solo en apariencia, ya que las condiciones de los trabajadores negros “libres” en los campos de algodón no distaban mucho de la de los esclavos en esos mismos campos.
[2] Para más precisiones sobre este tema consultar “Racism as a Project: Guess Who’s Comming to Dinner” en Vera, Hernán y Andrew Gordon (2003) Screen Saviors: Hollywood Fictions of Whiteness. Boston (EEUU) Rowman & Littlefield, Inc
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