CINE: ESCÁNDALO AMERICANO

Estreno 23/01/14

Por El espectador compulsivo

BORDEANDO LA CARICATURA, PERO LEJOS DE LA SÁTIRA

Hay varios motivos por los cuales este nuevo film de David O. Russell –El lado luminoso de la vida (2013)[i]– puede recordar a Scorsese; coincidencias tanto en lo temático (la mafia abordada desde su contracara), como en lo formal (el recurso a un/varios narradores over, los excesos, cierta crispación de sus personajes). Sin embargo, sería una exageración equiparar sus productos. Escándalo americano es una muy buena película, transgresora en varios sentidos, pero, aun así, “prolija” a pesar de los múltiples giros, los cambios de puntos de vista, las redundancias y los retorcimientos.

escándalo americano

Basada libremente en hechos ocurridos en Estados Unidos entre fines de los ’70 y principios de los ’80 –el affaire Abscam– , el film de Russell abandona rápidamente cualquier intento de “fidelidad” a los hechos y se queda con la parte de la anécdota que más le interesa, que no es necesariamente la medular. Una pareja de estafadores muy talentosos (Amy Adams y Christina Bale) es atrapada por un ambicioso agente del F.B.I. y obligada a trabajar para él en el desenmascaramiento de políticos corruptos, una cruzada que puede llegar hasta la misma mafia. Aunque el tema podría haber sido la política –o los políticos, dada la preferencia de Russell por los personajes por sobre lo temático- y sus posibles vinculaciones con organizaciones mafiosas, el relato deja de lado el costado más “institucional” del asunto para adentrarse en la intimidad de todos los involucrados. ¿Qué hay debajo de esa cara que mostramos en sociedad, de esa “máscara” que nos permite llegar a donde queremos o que nos hace ver como queremos ser vistos?, es la pregunta que el film plantea desde el inicio cuando un gordo y afeado Bale se pone el peluquín para disimular la pelada y retuerce su pelo de modo más que artificial para lograr el peinado deseado. Solo así puede pasar a la acción; ese ritual es el comienzo de todo engaño, la falsificación primera que precede a todas las otras.

escándalo americano 2

Dando un rodeo al motivo principal, Russell (el guión fue escrito en co-autoría con Eric Singer) avanza sobre la vida afectiva de sus protagonistas: Irving Rosenfeld, el hábil timador capaz de falsificar a un jeque árabe, si es necesario, y los vaivenes de su matrimonio con Rosalyn (una magnífica Jennifer Lawrence); su relación con Sydney Prosser, su socia y amante; la realidad familiar y laboral del agente Richie Di Maso, en principio tan distante de sus ambiciones; el amor por su familia del alcalde de New Jersey y sus objetivos para la ciudad; la mafia y sus reuniones de “buenos muchachos”. Cada uno de ellos tiene un costado humano, emotivo, podría decirse, pero también uno que otro rasgo que lo acerca a la caricatura (esos peinados exuberantes, el vestuario con lo más exacerbado de los ’70, ciertas actitudes). Sin embargo, se trata de un drama, a veces ridículo, por momentos demasiado entreverado, pero siempre interesante.

Descollantes actuaciones –salvo  la de Bradley Cooper- para un relato nervioso, complejo, que se desentiende de lo más propiamente ideológico (prescindencia de las implicancias morales, naturalización de la coima, grados aceptables de corrupción) para adentrarse en el mundo íntimo de un puñado de personajes que tratan de sobrevivir reinventándose a sí mismos. Una fugaz escena con Robert De Niro sirve de plus inesperado.

TRAILER

FICHA TÉCNICA

Escándalo americano (American Hustle, Estados Unidos, 2013)

Dirección: David O. Russell

Guión: David O. Russell y Eric Warren Singer

Dirección de Fotografía: Linus Sandgren

Música: Danny Elfman

Edición: Alan Baumgarten, Jay Cassidy y Crispin Struthers

Duración: 138 minutos

Elenco: Christian Bale, Bradley Cooper, Amy Adams, Jennifer Lawrence, Jeremy Renner, Michael Peña, Alessandro Nivola, Robert De Niro y Louis C.K.


[i] Para leer crítica CLICKEAR AQUÍ

Anuncios