CINE: EL DESCONOCIDO DEL LAGO

Estreno 20/3/14

Por El espectador compulsivo

SEXO Y MISTERIO EN EL EDÉN

Una estrecha franja de playa junto a un lago, un bello paisaje rodeado por un bosquecillo y aislado del mundo, es el paradisíaco lugar donde el director francés queer  Alain Guiraudie construye su propio Edén, uno en el que los hombres desprejuiciadamente nadan, toman sol y copulan, satisfaciendo sus deseos sexuales con inmediatez y, en muchos casos, sin mediar demasiadas palabras. Sólo sexo, ese que se agota simplemente en el acto puntual.

El universo de El hombre del lago es cerrado y tiene sus propias reglas. Allí no hay mujeres ni ataduras de ninguna clase, pero aun así hay áreas y normas que respetar: la zona de “levante”, la zona para andar desnudo, la zona para tener sexo, la zona para estacionar el auto. Guiraudie construye sólidamente los espacios y las rutinas en base a repeticiones de conductas y de encuadres. Su cine es acético, minimalista, recurre a la cámara fija y desdeña la música.

el desconocido del lago

El director trabaja insistentemente sobre el deseo abundando en imágenes más que explícitas sobre sexo entre hombres, transgrediendo los límites de lo usualmente permitido en el cine comercial con primeros planos de apareamientos en todos sus modos, con un detalle y una constancia que no tienen nada que envidiar a lo que La vida de Adèle, Capítulos 1 y 2  (Abdellatif Kechiche, 2013), su competidora en Cannes[1], muestra acerca del sexo entre mujeres.

Pero no todo es idílico en este aparentemente pacífico paraje.  Un asesinato -o quizás un trágico accidente, el relato se encarga de tomar distancia y dejar cierta ambigüedad- viene a quebrar el clima bucólico, trayendo desde el exterior la ley en la persona de un escuálido inspector de policía, cuya figura contrasta decisivamente con los cuerpos perfectos de los “Adonis” que se pasean desnudos por la playa mostrando su esplendor  (Guiraudie se encarga, pudorosamente, de no exhibir aquellos que no son tan agraciados, por ejemplo, a Herni, otro personaje que no pertenece a ese microcosmos pero tampoco está fuera: su presencia marca, de algún modo, el límite).

La narración focaliza en Frank,  primero movido por un deseo pertinaz, luego enamorado de Michel, el probable asesino de su anterior pareja. Franck se siente atraído no sólo sexualmente por él (su interés viene de antes de ser testigo de la muerte del otro hombre), sino también por el peligro que éste representa. A partir del crimen el film toma la forma de un thriller intensificando de este modo una intriga que al principio se sostiene solo en base a los encuentros furtivos en el bosque. Otro polo de interés es la relación de Franck con Henri, quizás el vínculo más genuinamente afectivo que plantee el film, algo extraño si se tiene en cuenta que él es el único heterosexual que frecuenta la playa. El relato también se encarga de marcar la indiferencia con la que todos los habitués toman la muerte de uno del grupo, dejando claro que, en realidad, no hay tal “grupo”, no hay ninguna clase de conciencia comunitaria.

A pesar de que su director y guionista la define como una película “romántica”[2], El desconocido del lago dista mucho de trasmitir calidez o alegría. Aunque construido con gran solvencia cinematográfica, se trata de un film sombrío en el que el omnipresente encuentro sexual termina volviéndose mecánico y, a la postre, insatisfactorio. También para los espectadores.

TRAILER

FICHA TÉCNICA

El desconocido del lago (L’inconnu du lac, Francia, 2013)

Guión y dirección: Alain Guiraudie

Director de Fotografía: Claire Mathon

Edición: Jean Chirstophe Hym

Duración: 97 minutos

Elenco: Pierre Deladonchamps, Christophe Paou, Patrick D’Assumçao y Jérôme Chappatte.


[1] El film de Guiraudie resultó ganador de la sección Otras Miradas, llevándose la Palma de Oro al Mejor Director. Por su parte,  La vida de Adèle, Capítulos 1 y 2 fue considerado el mejor largometraje en Competencia Oficial.
[2] Le figaro, 11 de Junio de 2013.Título del reportaje a Alain Guiraudie. En él sostiene: “Tenía ganas de hacer un film romántico. El romanticismo, para mí, es la idea de que en el amor  uno se entrega de cuerpo y alma. Se explora con el otro la transgresión, el riesgo, se va hasta el final.  Y eventualmente, hasta la muerte.” (traducción propia)
Anuncios