TEATRO: EL BUEN CANARIO

ADENTRO DE LA JAULA

Escrita por Zach Helm – dramaturgo  y director de cine norteamericano-, esta pieza viene precedida por exitosas (e impactantes) puestas en Estados Unidos, Alemania, México y Francia (donde la dirigió nada menos que John Malcovich); un antecedente nada despreciable que predispone a lanzar una mirada especialmente atenta sobre ella.

el buen canario

Con un planteo dramático tradicional, El buen canario es, fundamentalmente, una historia de amor que se va desarrollando alrededor de un secreto que se develará solo sobre el final y que vendrá a poner luz sobre determinadas circunstancias hasta el momento inexplicadas. Annie y Jack son un matrimonio cuya relación pasa por un período de crisis, acosada tanto por los vaivenes anímicos de ella -una joven inestable dominada por las drogas para adelgazar y un sin fin de problemas psicológicos que la tienen recluida en su casa-, como por las nuevas necesidades de él, escritor novel a punto de ser catapultado a un lugar de privilegio dentro del mundillo literario. Sobre esos dos universos, aparentemente inconexos y, por momentos, opuestos, Helm hace oscilar un relato brillante que en algunas ocasiones adquiere tinte de trhiller y, en otras, de sátira sagaz.

Temas medulares como la realización personal, la adicción, el  peso del pasado o los prejuicios contra la mujer, se esconden tras la aparente simpleza del conflicto, atravesado por la posibilidad de un amor que logre vencer cualquier dificultad, un amor que todo lo cure. El tono podría ser melodramático pero la mayor parte del tiempo adquiere cierta ligereza, deslizándose elegante pero no superficialmente sobre los sinsabores de las distintas situaciones.

Helm echa una mirada a la vez irónica y crítica sobre la hipocresía del ambiente literario, del mismo modo que Annie echa una mirada descarnada sobre aquello que la abruma. Con una innegable fortaleza tras su fragilidad –o, quizás, viceversa- el personaje va ganando la escena, pudorosa ante un dolor que solo al final comprendemos en totalidad.

 El buen canario nos presenta el drama en la trivialidad de la vida cotidiana a la vez que hace patente la necesidad de salvar lo salvable.

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La puesta de Merceditas Elordi, lejos del gran despliegue de sus antecesoras extranjeras, logra, sin embargo, de todas maneras, conjugar una multiplicidad de recursos expresivos que potencian el texto dramático. Un muy buen aprovechamiento del espacio y los elementos escénicos facilita transformaciones creativas que permiten que la acción fluya en la transición de una escena a otra. En el mismo sentido, el trabajo de Edgardo Aguilar en la pantalla otorga un plus de sentido e impacto visual. Pero es, sin duda, la gran calidad del desempeño actoral de todo el elenco lo que hace que la pieza llegue a conmover al espectador, especialmente el de su protagonista, Lucía Di Carlo en la piel de Annie.

FICHA TÉCNICA

Autoría: Zach Helm

Traducción: Eduardo Rabassa

Dirección: Merceditas Elordi

Vestuario: Oscar Gimenez

Escenografía: Edgardo Aguilar

Diseño de luces: Claudio Alejandro Del Bianco

Fotografía: Gastón García Miramon

Dibujos y efectos de imagen: Edgardo Aguilar

Coreografía: Julieta Rey

Diseño gráfico: Javier Hildebrandt

Elenco: Lucía Di Carlo, Merceditas Elordi, Oscar Gimenez, Leandro Martín López, Pablo Mendez, Ulises Pafundi, Javier Piazza.

FUNCIONES: Teatro Sha – Jueves 21 horas

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