CINE: MUERTE EN BUENOS AIRES

Estreno 15/5/14

Por El espectador compulsivo

Algunas películas parecen muy atractivas en las sinopsis o los trailers  -esas versiones sincopadas que, en ocasiones, no tienen nada que ver con la propuesta estética del relato que les da origen-, pero decepcionan a la hora del visionado del largometraje en cuestión. Ideas interesantes no dan siempre lugar a films interesantes, simplemente porque una película es mucho más que su idea de base o la propuesta argumental. Es lo que sucede con Muerte en Buenos Aires, opera prima de Natalia Meta. Promete más de lo que entrega.

muertebuenosaires

El relato –anclado en los años ’80- se inicia con el asesinato de un hombre de la alta sociedad porteña, crimen que da lugar a una investigación que derivará prontamente en un periplo por los reductos gays y las galerías de arte que el occiso solía frecuentar satisfaciendo sus dos pasiones fundamentales: las compañías masculinas y la pintura ecuestre. Dos hombres diametralmente opuestos estarán a cargo de la pesquisa: un experimentado y rudo inspector de la seccional correspondiente y un joven policía que fue el primero en llegar a la escena, un novato al que el de mayor jerarquía toma como ayudante para moverse con facilidad en un mundo en el que desentona.

Planteada como un policial que invita a los espectadores a resolver el enigma (quién y, quizás, por qué), la película va tendiendo en su primera parte distintas pistas que pueden conducir al culpable, aunque el principal sospechoso queda marcado de entrada y las otras posibilidades apenas se bosquejan. La trama se va complicando en la medida que entran a jugar otras variables como la corrupción, el romance, la posibilidad de una identidad sexual encubierta y, también, toda una serie de delitos que pudieron conducir al asesinato. Lo más fuerte como potencial dramático es, sin dudas, la relación entre el inspector y el policía novato -el mexicano Demián Bichir y el Chino Darín-, entre los cuales el vínculo se hace cada vez más próximo y más indefinido. En la segunda mitad, imprevistamente, el relato hace un giro algo brusco tanto a nivel argumental como formal (se vuelve más notoriamente esteticista), tras lo cual sobreviene el doble desenlace –el de la investigación y otro de índole más personal-.

La mayor falencia de Muerte en Buenos Aires pasa por lo actoral: el desempeño, salvo honrosas excepciones, es más bien pobre, lo cual tiñe de artificialidad una buena parte del relato. La segunda, tiene que ver con ciertos baches narrativos que le quitan efectividad y, en algunos casos, verosimilitud. No obstante, la dupla protagónica logra convencer –Bichir a pesar de las dificultades idiomáticas para dar con un tono próximo al nuestro- y, más allá de la resolución o no del crimen del título, interesar en aquello que les sucede. Sin llegar a ser un policial “hecho y derecho” (está más cerca del costumbrismo que del thriller), la película –muy bien ambientada- se sostiene a pesar de sus debilidades.

TRAILER

 

FICHA TÉCNICA

Muerte en Buenos Aires (Argentina, 2014)

Dirección y guión: Natalia Meta

Dirección de Fotografía: Rodrigo Pulpeiro

Montaje: Eliane Katz

Sonido: Leandro de Loredo y Sebastián Sonzogni

Música: Daniel Melero

Dirección de arte: Mariel Rípodas

Duración: 94 minutos

Elenco: Demián Bichir, Chino Darín, Mónica Antonópulos, Carlos Casella, Hugo Arana, Emilio Disi y Luisa Kuliok.

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