CINE: LAS INSOLADAS

Estreno 18/09/14

 Por El espectador compulsivo

UNA VEZ MÁS, EL PERSISTENTE COSTUMBRISMO

Segundo largometraje de Gustavo Taretto después de la deliciosa Medianeras (2011), Las insoladas coincide con su antecesora en tener su origen en un corto, en este caso el primero que filmó el director. De esa “semilla” nació el relato ahora ampliado a seis personajes y 102 minutos de duración. La pregunta que surge de inmediato es ¿puede un film sostenido exclusivamente en la charla banal de un grupo de amigas soportar semejante estiramiento? Me temo que la cuestión no puede ser zanjada con la misma rapidez con que aparece.

LAS INSOLADAS

En general, los films que se basan en un mero intercambio verbal, sea este de la naturaleza que fuere, ofrecen ciertas dificultades para mantener el interés tanto en el plano estrictamente cinematográfico como argumental. Se necesita ser creativo en el primero y cierta sutileza para manejar los hilos de la trama en el segundo, so pena de una medianía que termine aplastando definitivamente el relato. Cuando el tema de la charla es la trivialidad misma, estas complicaciones se potencian. Y aquí aparece la primera prevención con respecto a la película: puede llegar a ser un verdadero dolor de cabeza para aquellos que busquen conversaciones sesudas o aguda crítica social detrás del “inocente” costumbrismo. No existe ni lo uno ni lo otro, a pesar de su anclaje a mediados de los años 90, en pleno auge del menemismo, y hay que prepararse para que estas seis mujeres te conquisten más allá de cualquier suspicacia, o las detestes sin concesiones por su chatura intelectual o de metas, por su vacuidad o, simplemente, por el estereotipo que dejan traslucir. Y, sin embargo, hay algo del orden de los afectos que el film logra capturar y que, en última instancia, lo redime de tanta futilidad más allá de todas sus falencias. Es, quizás, porque de a ratos Taretto logra darles alma a sus criaturas que no pesa, durante gran parte del tiempo, acompañarlas en esas horas de conversación a pleno sol en el estrecho ámbito de la terraza.

Las insoladas son seis amigas, compañeras en un grupo de salsa, que pasan la tarde de un 30 de diciembre soleándose en la azotea de un edificio mientras abajo hierve el cemento. Se preparan para la final de un concurso de baile que puede aportarles una buena cantidad de pesos, o de dólares, ya que es la época del 1 a 1 y de los viajes al Caribe al alcance de casi todo el mundo. Son trabajadoras mal remuneradas en empleos de poco vuelo (una despachadora de una agencia de taxi, una empleada en una tienda de revelado, dos auxiliares de peluquería y una promotora, además de una estudiante de psicología) que tienen aspiraciones modestas como su quehacer. Poco para un retrato de época que sobrepase lo meramente anecdótico. Como está planteado, poco, también, para superar la sonrisa con una carcajada bien habida; no obstante, la mayor parte el tiempo el relato es decididamente agradable. Sobre el final, sin embargo, se empasta y se hace algo pesado, pero, por suerte, ya falta poco; menos, si el film terminara con la escena de la foto. Todo lo demás parece sobrar.

Las insoladas no tiene la agudeza perceptiva de Medianeras aunque en el inicio comparta cierta estética. Gana cuando logra plasmar el vínculo con frescura, pierde cuando abandona la espontaneidad capturada por el guión (que se siguió férreamente) en pos de una idea preconcebida de época, de carácter, de situaciones. Muy buena fotografía, interesante juego con los colores.


tres y medio

TRAILER

FICHA TÉCNICA

Las insoladas  (Argentina, 2014)

Dirección: Gustavo Taretto

Guión: Gustavo Taretto y Gabriela García

Dirección de Fotografía: Leandro Martínez

Música: Gabriel Chwojnik

Dirección de arte: Romeo Fasce y Luciana Quartaruolo

Duración: 102 minutos

Elenco: Carla Peterson, Luisana Lopilato, Marina Bellati, Maricel Álvarez, Elisa Carricajo y Violeta Urtizberea.

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