CINE: LA HERMANA DE MOZART

Estreno 4/11/14

Por El espectador compulsivo

HISTORIA DE UNA FRUSTRACIÓN

Última y ardua realización del guionista, director y productor francés Rene Féret  -quien maduró el proyecto durante años-, este nuevo film sobre Mozart no aborda sino tangencialmente la vida del músico, eligiendo la figura de su hermana mayor para dar una excelente pintura de la época y seguir a la familia en su periplo por las cortes europeas a mediados de la década de 1760. Por entonces, Wolfgang rondaba los diez años y era un talentoso niño precoz, admirado por las grandes personalidades a lo largo de todo el continente por sus composiciones y habilidad en el violín, y ella, una adolescente que lo acompañaba sin desentonar, siempre en un decoroso segundo plano, cantando y tocando el clavecín. Féret toma algunos elementos históricos y ficcionaliza el resto, dándole a la música -en este caso compuesta por Marie-Jeanne Serero en la piel de Nannerl- un papel primordial, juntamente con el romance que mantendría ésta, a su paso por París, con el Delfín de Francia.

El relato se destaca por su minuciosa reconstrucción histórica, notable no solo en el vestuario, el maquillaje y los decorados, sino en otros elementos tales como la ausencia de música extradiegética en la mayor parte de las secuencias, lo que permite una revalorización de todos los sonidos, e incluso de su ausencia, dando el silencio un clima especial al film. La atmósfera del siglo XVIII ha quedado retratada con una consciente preocupación estética que supera el interés de Féret por lo dramático: el acento no está puesto en el crescendo narrativo, sino, sobre todo, en lo descriptivo: la cotidianidad familiar, la vida en las cortes, el papel de la música y de las mujeres en una sociedad eminentemente patriarcal. Lo demás es más bien anecdótico y está al servicio, precisamente, de ese cuadro.

El personaje de Nannerl es atractivo porque los márgenes siempre son reveladores y porque las figuras que viven a la sombra de las grandes personalidades tienen, en general, muchas aristas, se las da el andar por la vida por las zonas oscuras que dejan las luces de los otros; el ser permanentemente relegados y especular con cómo hubiera sido si la situación hubiera sido la inversa. En el film, a la hermana de Mozart se le abren las puertas de los salones reservados de Versalles y de la escuela de composición solo en cuanto finja ser un varón, pero este juego de roles de los que da cuenta la película no está suficientemente explorado por el relato. Marie Féret, hija del director, da perfectamente con el physique du rol, aportando a su Nannerl, cuando aparece con ropas masculinas, cierta ambigüedad propia de la juventud. El film abarca una etapa de su vida muy concreta: aquella que media entre la aparición con fuerza de la necesidad de dar rienda suelta a su vocación tanto por la composición como por la interpretación del violín -un instrumento vedado para las mujeres en la época- y el momento de su decepción y renunciamiento. En este sentido, el tema, aunque tratado muy esquemáticamente, se universaliza.

La película es extensa y demasiado “amesetada”, pero aun así mantiene la atención del espectador al sumergirlo en un clima histórico atractivo y parsimonioso –con una parsimonia construida por el relato- y una música fascinante. Aquellos que buscan un paréntesis en el agitado ritmo de la ciudad y la conflictiva atmósfera de todos los días –como fue mi caso al atravesar la capital un caluroso día de noviembre con problemas de transporte para asistir a la privada- seguro agradecerán el remanso propuesto por un film que vela hasta las más grandes angustias con un manto de belleza. Eso sí, tengan en cuenta que dura casi dos horas.

tres y medio

TRAILER

FICHA TÉCNICA

La hermana de Mozart (Nannerl, la soeur de Mozart, Francia, 2010) 

Dirección, guión y producción: René Féret

Música: Marie-Jeanne Séréro

Fotografía: Benjamin Echazarreta

Montaje: Fabienne Féret

Duración: 115 minutos

Elenco: Marie Féret, Marc Barbe, Delphine Chuillot, David Moreau, Clovis Fouin, Lisa Féret, Adèle Leprêtre.

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