CINE: APUESTAS PERVERSAS

Estreno 25/12/14

Por El espectador compulsivo

Film sobre los límites -límites personales y, también, de la condición humana; límites para el obrar y, también, para el mirar-, la película plantea, en un clima claustrofóbico de extrema tensión, interrogantes tales como hasta dónde puede un individuo en apariencia “normal” cruzar la línea de  la transgresión moral (o psicológica), o si el dinero es suficiente motivación, aún el que se necesita en forma más imperiosa, para cualquier acto. Si la palabra perversión significa de acuerdo con su etimología “volcar, invertir o dar vuelta”, ¿qué es lo que aquí específicamente se da vuelta? [1] Y uno más, quizás el más radical: de la amplia gama de acciones perversas propuestas ¿cuál es la que más nos horroriza como espectadores?

apuestas perversas

Una pareja acaudalada ofrece importantes sumas de dinero a cambio de que dos ex compañeros de secundaria que se han encontrado por casualidad en un bar realicen actos, primero descabellados o que violan alguna regla menor, luego francamente contrarios a la ley, entendida ésta en toda su amplitud. Se trata de apostar y ganar un dinero que seguramente no conseguirían de otro modo, y aquí no solo juega la avaricia de los hombres o las perversas ganas de divertirse de la pareja en cuestión, sino la desesperación: uno de ellos tiene esposa y un hijo pequeño, ha perdido el trabajo y tocado fondo económicamente; el otro se gana la vida con una tarea brutal que lo deja siempre al borde de la cárcel (“convencer” a los jugadores de pagar sus apuestas). Personajes que guardan su cuota de razón y de misterio, de degradación y de violencia; seres que exploran sus propios límites: ¿hasta dónde son capaces de llegar por una suma de dinero? Individuos que aún en las peores circunstancias pueden llegar a despertar cierta simpatía, mérito absoluto de un guión que construye un relato lleno de matices a pesar de lo contundente de la situación.

El film es intenso tanto desde el aspecto formal como desde la historia. El relato propone de entrada –salvo la primera secuencia familiar de Craig– una atmósfera de encierro en base a colores oscuros, ambientes pequeños, poca iluminación o grandes contrastes, y pocos personajes omnipresentes. La asfixiante atmósfera es intensificada por la apremiante necesidad de tomar decisiones vitales a cada instante y la seguidilla de fragrantes humillaciones. El ritmo se va acelerando a medida que la situación nodal hace estallar una crisis cada vez más profunda en cada participante del “juego” y entre ellos. Si bien el espectador supone que en última instancia la confrontación final “eliminará” a uno de los participantes, esta presuposición no anula la cuota de incertidumbre y suspenso que destila la película en toda su extensión.

Lejos de ser una comedia negra, Apuestas perversas es un film cuya cuota de humor se ve devastada por la serie de humillaciones y la violencia a la que los contrincantes son sometidos con el único fin de convertirlos en divertimento, en fuente de placer. Curiosamente, al transitar en forma reiterada por lo escatológico y abrirse paso en un mar de sangre (mutilaciones incluidas), el relato pone al espectador en una posición escópica similar a la de sus verdugos, posición no precisamente placentera para cualquiera.

Para los amantes del género.

 TRAILER

FICHA TÉCNICA

Apuestas perversas (Cheap Thrills, EE.UU, 2013)

Dirección: E. L. Katz

Guión: Trenti Haaga y David Chirchirillo

Dirección de Fotografía: Andrew Wheeler y Sebastian Wintero

Música: Mads Heldtberg

Edición: Brody Gusar

Duración: 88 minutos

Elenco: Pat Healy, Ethan Embry, Sara Paxton, David Koechner, Amanda Fuller, Brighton Sharbino.

[1] La referencia a la perversión en cuanto tal está en el título en castellano. El original en inglés – Cheap Thrills alude más  al dinero en relación con la emoción de la apuesta que a la transgresión en su aspecto moral o psicológico.

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