CINE: LA VIDA DE ALGUIEN

LA MISMA NOSTALGIA, EL MISMO MAR; OTRA VEZ UN UNIVERSO PERSONAL Y ATRAPANTE

El pasado y el presente se entrelazan y mezclan en este cuarto film de Ezequiel Acuña que aborda la reaparición -con una nueva formación- de una banda de rock que grabó un disco ocho años atrás y se disolvió. Qué queda del antes y en qué medida eso nos define hoy, parecería ser la pregunta fundamental, aplicable no solo a la música o al cine –es decir, no sólo al arte-, sino a la vida afectiva misma. El relato se mueve entre recuerdos que no terminan de irse (¿acaso, deberían?) y decisiones que hay que tomar hoy. Como en sus otros films, lo medular no pasa tanto por lo que se dice, por lo que puntualmente sucede, sino por esa aureola indefinible de las emociones, cierto sentimentalismo que el director sabe manejar muy bien. Y por la música, claro.

LaVidaDeAlguien1

La vida de alguien me hizo acordar inmediatamente a Nadar solo (2003), de una manera irreflexiva, casi sin necesidad de que me venga a la memoria que ambos son films del mismo director y que algunos actores se repiten. Es algo que tiene que ver con las atmósferas más que con los temas. Y con la nostalgia y el mar, por supuesto. Quizás no con el relato en sí, que en este caso es sumamente fragmentado e implica importantes saltos e idas y vueltas en la línea temporal. No obstante el esfuerzo que deba hacer el espectador para ir ordenando la trama, sobre final se hallan casi todas las explicaciones esperadas, aunque no se suturen –por suerte- todos los “cables” sueltos[1]. Tal vez ahí, en el desenlace junto al mar, se encuentre la secuencia de menor sustento de la película, pero se trata de elecciones estéticas personales, muy respetables, además.

La música del film pertenece toda a la banda La foca -un grupo uruguayo que existe realmente-, con excepción de Fantasmas, un tema de Jaime Sin Tierra, el mismo autor del final de Nadar solo. Los temas se van desgranando a lo largo de la película, inmiscuyéndose en cuanto sucede. El hecho de que pertenezcan todos a un solo autor les da una consistencia especial, fundamental, ya que la música es, sin duda, protagonista casi excluyente del relato. El otro es, en ausencia, el amigo desaparecido, el integrante de la banda que falta, Nico; más allá de Guillermo, el líder y motor de este reencuentro, la película se estructura alrededor de esta falta.

En algún sentido, La vida de alguien es un compendio de toda la filmografía anterior de Ezequiel Acuña (la ya mencionada, Nadar solo, Como un avión estrellado, 2005, y Excursiones, 2010), con algunas constantes muy propias que se reiteran, al igual que los actores. Es una historia de amistad y, también, de amor: amor a la música y, quizás, a alguna bella cantautora. Amor pasado y amor presente. Amor a la vida que pasa.

4 Funciones en el MALBA los Sábados  25 de julio y 1 de agosto, a las 22:00 hs.

TRAILER

FICHA TÉCNICA

La vida de alguien (Argentina, 2014)

Guión y dirección: Ezequiel Acuña

Dirección de Fotografía: Fernando Lockett

Edición: Ezequiel Acuña y Mario Pavés

Dirección de arte: Juan Manuel Brignole

Sonido: Hernán Severino

Duración: 92 minutos

Elenco: Ailín Salas, Santiago Pedrero, Matías Castelli , Julián Larquier Tellarini, Julián Kartún, Ignacio Rogers, Nicolás Mateo, Lucas Balduccci, Martín Feldman y Martín Piroyansky.

[1] Otra posibilidad es ver el trailer que despeja casi todas las dudas.

Anuncios