TEATRO: EL ACTO GRATUITO

UN PROFESOR DE DRAMATURGIA  Y UN TEATRISTA, LOS ANTAGONISTAS MENOS PENSADOS

Gonzalo Demaría es un autor de notable densidad. Sus textos y sus puestas, en general,  llaman la atención por la hondura y complejidad con que tratan el tema abordado, colocándolo en una frondosa red de intertextualidades y de sistemas sígnicos que lo potencian. No se trata pues, en primera instancia, de un teatro lúdico. Aunque no está exento de humor (negro), no se transita despreocupadamente y, de hecho, no deja nunca indiferente (1). El acto gratuito, es en este sentido, una excepción: ágil, juguetona, más lineal y menos oscura que otras de sus piezas, produce instantáneamente el placer de lo simple, a pesar de todas sus capas y desdoblamientos, y los distintos niveles de discursividad que el texto dramático plantea y la puesta de Luciano Cáceres sabe explotar tan bien. Clase de dramaturgia –nada menos que siguiendo la Poética, de Aristóteles-, intriga policial, juego de dobles, parodia de sí misma, la pieza presenta una deliciosa gratuidad.

el acto gratuito 2

En el drugstore de una estación de servicio varios clientes esperan. La excelente ambientación de Agustín Gabelloto da el marco justo para que la escena tenga ese aire convincente y a la vez artificial de local de ruta (baños a la vista, aberturas que dan a una maqueta, pantalla que muestra el más allá de la escena). Repentinamente, la acción da un giro: en “realidad”, se trata de la explicación de un maestro de dramaturgia de las reglas de composición según Aristóteles; los clientes no son tales, son alumnos tomando notas. De entrada, la pieza apuesta a los bordes: de la escena, del verosímil, del discurso. Demaría se da el gusto de jugar con cada una de las normas, allí, en el escenario, que es, en última instancia, donde todo se dirime, pero solo como el conocedor puede hacerlo. Cáceres le da el ritmo justo y saca el mejor partido de cada situación, en una puesta que apela al sonido, el fuera de escena y el video para darle al texto el impacto que pide. Claro que en esto son fundamentales las muy buenas actuaciones de todo el elenco, y en especial de Marco Antonio Caponi, el alma de esta pieza.

Juego de un mecanismo cuidadosamente aceitado, deliberadamente efectista, El acto gratuito mete la cabeza -y las manos- nada menos que en la obra fundamental de la dramaturgia clásica para mostrar que, cuando de escribir teatro se trata, no hay libro sagrado. Irreverente y divertida, no solo permite al espectador acceder a los hilos detrás del espectáculo, también le garantiza una lluvia de estímulos que no lo dejará indiferente.

FICHA TÉCNICA

Autoría: Gonzalo Demaría

Dirección: Luciano Cáceres

Escenografía y sonido: Agustín Garbelloto

Iluminación: Fernando Berreta 

Prensa: Duche & Zarate

Elenco: Carolina Barbosa, Guillermo Berthold, Marco Antonio Caponi, Shumi Gauto, Manu Robello, María Belén Velez, Eduardo Veliz .

FUNCIONES: Viernes 23.30 horas – Teatro El Grito, Costa Rica 5459 –  CABA.

(1) Para leer acerca de otras obras de Gonzalo Demaría CLICKEAR AQUÍ

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