TEATRO: YO AMO A SHIRLEY VALENTINE

Escrito en 1986 por el multipremiado William Russel, este monólogo sobre un ama de casa aplastada por la rutina conyugal fue puesto en escena en varias oportunidades en nuestro país, siempre protagonizado por artistas de peso, siempre con considerable éxito de público. Se trata de una comedia de formato clásico, algo más extensa que las habituales obras de un solo personaje, en la que su protagonista va sufriendo diversos cambios, tanto psicológicos como en su aspecto, que tienen que ver con el conocimiento de sí y un proceso de liberación que va atravesando a lo largo de la pieza. Una versión femenina y modesta del “viaje del héroe”.

SHIRLEY VALENTINEMadre y esposa, Shirley es una mujer poco acostumbrada a pensar en sí misma. Sus obligaciones son tan rutinarias como su propia vida marital junto a un hombre que apenas la escucha y le presta la mínima atención. Habituada a hablar con las paredes –literalmente- para suplir la falta de interés de su pareja, se ve un día sorprendida por el ofrecimiento de una vecina de viajar juntas a Grecia, en plan de vacaciones (la acción se desarrolla en Gran Bretaña). ¿Se atreverá Shirley a dejar a su marido sin sus habituales cuidados y emprender una aventura de final incierto? Y si lo hace, ¿podrá esta decisión cambiar el curso de su vida?

Betiana Blum da a su Shirley el tono justo en cada momento y transmite una calidez –y candidez- que hace de su personaje una criatura interesante y querible, aunque el planteo argumental  aparezca -treinta años después- un poco envejecido (ahora las luchas de las mujeres, en su mayoría, pasan por otro lado, al menos las de las más jóvenes). Atractiva, sobre todo, para quienes pasan por una situación similar, la obra sigue convocando un público mayoritariamente femenino, que encuentra en los conflictos de Shirley –la vida falta de emociones, la posibilidad de sacudirla y cambiar de rumbo, las transformaciones en la pareja a través de los años- un motivo de risa y reflexión acerca de sus propias problemáticas, ya sean reales o posibles.

El Teatro Buenos Aires, recién reinaugurado, da un marco más que adecuado para la obra; con su zona de mesitas y sus pocas filas de butacas, constituye un espacio íntimo y acogedor, propicio para las confesiones que irá desgranando Shirley. No sería lo mismo en una sala más grande, que propusiera otra relación entre actriz y público.

Una obra de factura tradicional sobre el mundo de la mujer, muy bien interpretada por una comediante que con su sola presencia llena el escenario.

FUNCIONES:  Jueves, Viernes y Sábados 21:00 – Domingos 20:00 HS – Teatro Buenos Aires – Rodríguez Peña 411 – CABA

FICHA TÉCNICA

Autor: William “Wlly” Russel

Dirección: Valeria Ambrosio

Intérprete: Betiana Blum

Diseño de escenografía: Ana Repetto

Diseño de vestuario: Mercedes Colombo

Diseño de luces: Juan García

Música incidental: Diego Monk

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