CINE: DOS DÍAS, UNA NOCHE

Estreno 22/10/15

Por El espectador compulsivo

DECISIONES CAPITALES

A raíz de este nuevo film de los hermanos Dardenne he vuelto a leer la crítica de El chico de la bicicleta (2011) [1] que publicáramos en su oportunidad y me he sorprendido: en algunos puntos –los medulares- podría repetir aquí casi textualmente las mismas palabras y serían igualmente apropiadas. Sin duda, hay algo en el cine de los realizadores belgas, tanto a nivel formal como de contenido, que constituye, aún con algunas variaciones, su sello personal: cierta austeridad  en el relato, la cuestión moral como un eje decisivo (aunque no siempre evidente), la fortaleza tras la fragilidad. En este sentido, aunque con menos sutilezas, Dos días, una noche puede considerarse como digno  hijo de sus padres. Quizás en un principio pueda parecer banal o, por el contrario, un planteo demasiado teórico (“desencarnado”, podríamos decir), pero, a medida que transcurre el film, la historia sencilla termina por conmover, no sólo por la evolución del conflicto laboral de Sandra, sino por los múltiples universos a los que Jean-Pierre y Luc  nos dejan asomarnos fugazmente cada vez que se abre una puerta.

2 días 1 noche

Sandra ha pasado por una crisis depresiva que la mantuvo largamente alejada de su trabajo. Durante ese tiempo, la empresa constató que la labor que antes hacían diecisiete personas es factible de realizarse por dieciséis, por lo cual ofrece al grupo una remuneración extra a cambio de no reintegrar a la mujer. Son los mismos trabajadores quienes deberán determinar si Sandra es reincorporada o si, en su lugar, harán ellos el trabajo recibiendo una bonificación. Es una u otra cosa, deja claro el Sr. Dumont. Tras una primera votación en la que el conteo (14 a 2) es desfavorable para la antigua empleada, se abre la oportunidad de una nueva consulta. Será Sandra quien tendrá que convencer, durante un fin de semana, a sus ex-compañeros de que desdeñen una sustanciosa suma de dinero para permitir su reincorporación (o, al revés, que permitan que vuelva, a pesar de que en ese caso no haya dinero extra.  El cambio de términos no es un mero juego de palabras, sino ambas caras en un conflicto de peso oscilante).

¿Es la codicia lo que hace que algunos le den la espalda, o, simplemente, la necesidad? ¿O el miedo? La cuestión de cómo reaccionarán cada uno de los trabajadores es el hilo que va tensando el relato, aunque las posibilidades no son muchas: o se está de acuerdo con una opción o con la otra. Lo más interesante es lo que le pasa al espectador con esta cuestión si se la plantea seriamente (y no se limita a pensar que “son todos unos miserables”).

Con un registro cuasi documental y cierta crudeza, cámara en mano la mayor parte del tiempo, Jean-Pierre y Luc Dardenne van construyendo un film en el que lo primordial no pasa por la cuestión laboral –una vez más, a pesar de lo que digan los mismos realizadores sobre su propio film-, sino por las decisiones a las que a veces nos debemos enfrentar y nos definen como personas. Sobre la solidaridad y la fortaleza; sobre aquello que somos capaces de hacer, aunque no lo sepamos.

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TRAILER

FICHA TÉCNICA

Dos días, una noche (Deux jours, une nuit, Bélgica-Francia-Italia, 2014)

Guión y dirección: Jean-Pierre y Luc Dardenne

Dirección de Fotografía: Alain Marcoen

Edición: Marie-Hélène Dozo

Duración: 95 minutos

Elenco: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione y Catherine Salée.

[1] Para leer crítica CLICKEAR AQUÍ

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