TEATRO: FRANZ & ALBERT

La esencia del teatro de Mario Diament es la palabra, el diálogo inteligente que, en ocasiones (como en Cita a ciegas[1]), se plantea casi como un partido de ajedrez. Es un teatro de texto que comporta un desafío intelectual, en general, fruto de la confrontación de distintos personajes. Así sucede, también en Tierra del Fuego[2], más allá de la emoción que produzca la pieza. La escritura de Diament  es, a la vez, elegante y austera, proclive a una literaturización que, en ocasiones, roza la poesía, o se adentra en la filosofía. Es el caso también de Franz & Albert, que comenzó su segunda exitosa temporada, con puesta de Daniel Marcove, también responsable de Tierra del Fuego.

franz y albert

Resultado tanto de la imaginación como de una investigación sobre las figuras involucradas y su época, el texto dramático especula sobre un posible encuentro de Einstein y Kafka, dos personalidades destacadas y contrapuestas que la obra hace confluir en una reunión social en Praga, dando pie a un entorno que la puesta aprovecha al máximo y del cual surge gran parte del encanto de la pieza: una terraza, la complicidad de la soledad compartida por un rato, un adentro esplendoroso del cual llegan apagadas las luces y la música, un afuera más lejano, allá abajo, en la calle y en la plaza que no cuesta imaginar.

El puntapié inicial para especular con tal posible encuentro fue, según cuenta el autor, el haberse enterado que cuando, en 1911, Einstein llegó a Praga para hacerse cargo de una cátedra en la Universidad Karl-Ferdinand, el físico solía frecuentar el salón literario de Berta Fanta, donde se reunía la intelectualidad praguense, al cual asistía también Kafka. El meollo de la conversación en la que ambos contraponen su mundo gira, fundamentalmente, alrededor del pesimismo de uno y el optimismo del otro, a la vez que sobre aquello a lo que dedican su vida: la escritura y un oscuro empleo en el Estado, en el caso de Franz, la física en el de Albert.

La obra es muy extensa; quizás demasiado para una pieza que reclama una gran atención a los diálogos, que, por otra parte, no tienen desperdicio. Tal vez habría que haber recortado un poco esas escenas en las que el científico explica –a la perfección- la teoría de la relatividad, pero no es que estén demás; si se llega a ese clima poético sobre el final, mirando un cielo que, una vez más, no cuesta imaginar es, precisamente, porque antes se habló del espacio exterior y las estrellas.

Diament va construyendo un clima mágico de camaradería, entre líneas plagadas de belleza y profundidad filosófica. En todo momento nos muestra dos hombres de carne y hueso, atravesados por su tiempo y la dedicación a algo que los apasiona o atormenta. Dos maravillosos actores son co-responsables del milagro: Miguel Sorrentino en la piel de Kafka y Julián Marcove, en la de Einstein.

Funciones: domingos a las 20.hs  en El Tinglado Teatro – Mario Bravo 948, CABA

FICHA TÉCNICA

Autoría: Mario Diament

Dirección: Daniel Marcove

Diseño de vestuario: Daniela Taiana

Diseño de escenografía y luces: Tito Egurza

Música original: Sergio Vainikoff

Elenco: Julián Marcove y Miguel Sorrentino.

 

 

[1] Para leer crítica ver https://elespectadorcompulsivo.wordpress.com/2014/03/12/teatro-cita-a-ciegas/

[2] Para leer crítica ver https://elespectadorcompulsivo.wordpress.com/2013/07/10/teatro-tierra-del-fuego/

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