TEATRO: RICARDO III

HISTORIA DE CONSPIRACIONES

Ambicioso y falto totalmente de escrúpulos, Ricardo III es descripto por Shakespeare como un hombre poco dotado físicamente pero hábil para las intrigas que podrían llevarlo al poder. Asesino despiadado, va encaramándose en la escala que puede llevarlo al trono a fuerza de muertes, encarcelamientos y matrimonios por conveniencia, no dudando en traicionar aún a los más cercanos y siempre pensando solo en sí mismo. Algo así como el summum de la vileza y la corrupción.

Es también un gran hipócrita: a pesar de que no tiene ningún reparo moral, se muestra ante el pueblo y las autoridades como un hombre piadoso, sabio y modesto, sin ningún interés en la corona, solo porque sabe que únicamente así podrá llegar a ser elegido sucesor de Eduardo IV, quien está a punto de morir.

ricardo III

Trece actores interpretan cincuenta y dos personajes

Se trata de una obra larga -una de las más extensas de las escritas por Shakespeare, que ya de por sí son muy dilatadas-, con una serie de personajes que requieren atención para no ser confundidos y una urdimbre de intrigas que constituyen la sucesión de obstáculos de los que debe deshacerse Ricardo  para arribar al poder. En este sentido, es un acierto de la puesta de Civit la presencia de las didascalias en una pantalla al fondo de la escena que no solo da cuenta del decorado verbal (característica ésta del teatro isabelino) sino de quiénes participan en cada escena, una indiscutible guía para el espectador, sobre todo en esta versión en la que los actores cambian de personaje y estos se desdoblan multiplicándose.

Como todo clásico es una obra universal, que habla de su tiempo, pero también del nuestro -tan alejado de los enredos reales- con agudeza crítica y un humor negro que espesa la trama, manteniendo la tensión. Francisco Civit ha logrado plasmar la esencia del mundo shakespeariano y a la vez revolucionarlo con el desdoblamiento del personaje central, hecho que transforma un drama histórico de corte individualista en una pieza absolutamente coral en la que el “mal” parece estar en todas partes y adquirir más de un rostro. Por lo demás, el excelente uso del espacio y unos pocos objetos permite un dinamismo escénico de transformaciones impactantes. La música en vivo obra en la misma dirección.

Un Ricardo III vertiginoso y potente que pone de manifiesto el entramado social que sostiene al que detenta el poder a cualquier precio y permite que se perpetúe. Pero sobre todo, una muy bella puesta del siempre complejo mundo shakespeariano.

Imperdible.

FUNCIONES: SÁBADOS 19.45 horas – Teatro andamio ’90 – Paraná 660 – CABA

FICHA TÉCNICA

Versión y  dirección general: Francisco Civit

Elenco: Fernando Arluna, Gabriela Calzada, Juan Marcelo Duarte, Marcela Grasso, Juan Pablo Maicas, Pedro Merlo, Fernando Migueles, Roberto Monzo, Laura Pagés, Marta Pomponio, Mariano Rótolo, Belén Rubio y Gabriel Yeannoteguy.

Músicos: Gabriela Calzada, Juan Pablo Maicas, Pedro Merlo, Fernando Migueles, Mariano Rótolo, Belén Rubio, Gabriel Yeannoteguy.

Diseño de escenografía y luces: Facundo Estol

Música original: Gabriela Calzada, Francisco Civit, Juan Pablo Maicas, Pedro Merlo, Fernando Migueles, Adolfo Oddone, Mariano Rótolo, Belén Rubio, Gabriel Yeannoteguy

Fotografía: José Miguel Carrasco y Luis Miras Vega.

Diseño gráfico: Adrián Riolfi

Arreglos musicales: Adolfo Oddone

Dirección musical: Francisco Civit, Adolfo Oddone

 

 

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