TEATRO: TENGO UN APURO DE UN SIGLO

Con la guerra como tema central –uno, por otra parte, universal, aunque en este caso se trate de la de Karabagh, que tuvo lugar en ese pequeño enclave armenio entre 1988 y 1994-, Caracciolo cruza diversas textualidades poniéndolas en relación en un espacio escénico muy bien concebido. La historia de amor que surgió de la pluma de Ana Arzoumanian entre una argentina-armenia y un soldado armenio, involucrado en ese conflicto, se ve engrosada por la visión de Yeranyan sobre los pormenores de la contienda con dos episodios muy potentes que dan al relato una densidad inusitada. Es la guerra en toda su magnitud, más allá del enfrentamiento bélico, con sus crueldades y sus ausencias. Con los vacíos que, paradójicamente, el director logra corporizar sobre el escenario, recuperando el erotismo y la tensión que plantea El vodka hecho con moras.

Tengo un apuro de un siglo 1 B

Caracciolo conserva el lenguaje original –al menos así parece- que hace que los diálogos tengan una impronta literaria, por momentos, muy marcada, lo cual les otorga una gran belleza, pero también demanda una gran atención. Aun así lo más impactante es la puesta en escena, por su poder de concentración de los múltiples significados. El muy buen trabajo actoral de Trinidad Asensio y Marcelo Saltal hace el resto.

FUNCIONES: Jueves 21.30 hasta el 9/6/16 en Tadrón Teatro – Niceto Vega 4802 – CABA

Este espectáculo forma parte del ciclo 2016 de Teatro por la Justicia

FICHA TÉCNICA

Dramaturgia: Román Caracciolo sobre El vodka hecho con moras, de Ana Arzoumanian, y los cuentos Día engañoso y El sapo, de Hovhannés Yeranyan.

Actuación: Trinidad Asensio y Marcelo Saltal.

Iluminación: Marcelo Cuervo.

Vestuario: María Beatriz Toia.

Sonido de Escena: Gustavo Manzanal.

Espacio Dramático y Dirección: Román Caracciolo.

 

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