TEATRO: LAS ÚLTIMAS LUNAS

Con un texto del dramaturgo italiano Furio Bordon y dirección de Susana Hornos, quien lo acompaña, además, en escena, Federico Luppi vuelve a un escenario porteño de la mano de un personaje que parece haber sido hecho a su medida (precisamente, ese fue el motivo de la elección; “ya tengo edad para enfrentarme con el tema de los años”, dirá el actor que en febrero cumplió los ochenta). Protagonizada en Italia nada menos que por Marcelo Mastroiani, en su última aparición teatral, la obra deja entrever el tiempo que pasó desde su concepción, en 1993: se trata de un teatro poético eminentemente verbal, para el lucimiento de una figura, con poca o nula acción que no pase por el diálogo con réplicas para la ocasión o el monólogo reflexivo, mostrándose el resto de los personajes, sobre todo, como una excusa para que la figura principal diga lo que tiene que decir.

LAS ULTIMAS LUNAS

El tema fundamental de la obra es la senilidad en su peor aspecto: la degradación vivida como una antesala de la muerte, la improductividad obligatoria, el aislamiento –en este caso, voluntario- que supone vivir entre pares, pero lejos de la familia y los afectos. La vejez como espera del final. Conmovedor, en todo caso, pero bastante pesimista. En algún punto, recuerda a El diccionario, de Manuel Calzada Pérez (*), por su crudeza, pero sin esa complejidad que tiene la pieza del español que, por otra parte, muestra impiadosamente la enfermedad y muerte de una mujer que, por lo demás, ha llevado una vida plena, con sus conflictos y sus elecciones acertadas o no.

Federico Luppi interpreta con soltura a este hombre cuya soledad resulta abrumadora, dándole el matiz justo a cada emoción, sin perder la intensidad en ningún momento, aun cuando la pieza se dilata demasiado en un segundo acto, ya en el geriátrico, en el que el interlocutor cambia y es más complejo conservar la tensión dramática. Ramiro Vayo acompaña muy bien mientras que a Hornos le toca la ingrata tarea de hacer de soporte durante largo tiempo, estando una gran parte callada.

Una obra para reflexionar sobre la vejez en la sociedad actual y la falta de comunicación entre generaciones. Y también acerca del orgullo y el sacrificio en condiciones en las que unas palabras dichas a tiempo serían capaces de cambiar todo.

 

FICHA TÉCNICA

Dramaturgia: Furio Bordon

Dirección: Susana Hornos

Elenco: Susana Hornos, Federico Luppi y Ramiro Vayo

Producción general: Silva Producciones y Susana Hornos

Diseño de escenografía: Eliana Sánchez y Susana Hornos

Diseño de vestuario: Lucía Tomás

Diseño de luces: Pedro Zambrelli

Funciones: Viernes a las 20.00hs. –  Centro Cultural de la Cooperación – Corrientes 1543 – CABA

 

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