TEATRO: LA INDECENCIA

Autora muy prolífica –actualmente tiene nada menos que siete obras de su autoría en cartel- no es la única vez que Patricia Suárez ha tomado como centro de una pieza teatral temas de género, ni anclado la acción en las lejanas tierras de Polonia. Ya lo ha hecho en la trilogía Las polacas (2001/2002) en la que el tema que reúne las obras es, precisamente, el mismo que en La indecencia: la trata de personas, deteniéndose este tríptico en tres momentos claves, como son el retorno de un cafishio a su pueblo en busca de mujeres (Historias tártaras); las estrategias de la casamentera para proteger de alguna manera a sus clientas (La señora Golde) y las peripecias del viaje Buenos Aires de una de estas “novias”. Las dos primeras instancias de la trilogía están, de algún modo, presentes en La indecencia, una obra que conjuga la vertiente histórica, abordada desde el anclaje en un momento preciso del pasado donde ésta era una práctica común, con las más candente actualidad, ya que el comercio de mujeres, con más o menos engaños de por medio, sigue siendo hoy día una práctica delictuosa que condena a cientos de mujeres a las peores condiciones de vida.

Salomón viaja a Polonia a buscar una mujer judía para “casarse” entre las tantas deseosas de contraer matrimonio para empezar una nueva vida aquí, en las prometedoras tierras argentinas, y escapar así del hambre, la guerra y el acoso ruso que las asedia en su patria. Los arreglos preliminares ya se han hecho a través de la casamentera del pueblo que parece estar bien enterada de cómo funcionan las cosas. Pero, entonces, un imprevisto, complica “la transacción”.

La pieza deja al descubierto, en una serie de escenas fuertes y bien condensadas, la ruta polaca de la esclavitud sexual, a principios del siglo pasado (1920), con todas sus complicidades. La puesta de Oscar Cisterna remarca esa intensidad mediante la austeridad de recursos escénicos. Una mesa o una cama, un bargueño, unas sillas y un perchero alcanzan bien para lograr ese ambiente de época, en el que la bandera polaca con la estrella de David es un importante condensador de sentido. La elección de un marcado acento en todos los personajes, por otra parte, no siempre consigue el efecto buscado, produciendo por momentos cierto extrañamiento. Sin embargo, la historia logra abrirse paso con toda la verdad que la dramaturga ha puesto en ella (se basa en hechos reales) gracias al buen trabajo de los actores que tienen el desafío de dar vida a personajes complejos a través de parlamentos que dejan traslucir tras las palabras amables y la aparente comprensión otra realidad.

Un texto dramático siempre vigente, un espectáculo que lo lleva a escena dignamente.

FUNCIONES Dos últimas funciones Domingos 21 y 28 de mayo, 18 hs. El Método Kairós, El Salvador 4530, CABA.

TRAILER

FICHA TÉCNICA

Autoría: Patricia Suárez

Dirección: Oscar Cisterna

Vesturario: Alicia Barone

Fotografía: Carla Cassinerio, Sabrina Escoobar

Supervisión coreográfica Estela Arcos

Elenco: Camila Gómez Duval, Ludmila Owen, Edgardo Sánchez Rossi y Sandra Veiga Méndez

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