TEATRO: ESTRELLA, el aire entra, el aire sale…

«El humor es siempre drama más tiempo» (JPG)

En la misma línea de Yo amo a mi maestra normal, con una comicidad que hurga en el estereotipo sin dejar de lado la ternura, Juan Pablo Geretto construye otro de sus personajes femeninos, esta vez con trazos algo más gruesos y un aire pueblerino que es uno de los mayores logros de esta nueva pieza de su autoría. Estrella tiene algunos tics que se repiten, quizás demasiado, pero una hondura trágica los compensa, constituyéndola en una heroína del ámbito hogareño que sobrelleva las desgracias cotidianas y la falta de horizontes con estoica gallardía y cierta ingenuidad.

Con un tono confesional, pero no excesivamente intimista, la protagonista -una vendedora de cosméticos por catálogo algo distraída- habla de su vida y de sus sueños con un auditorio que la sigue con atención, mientras atiende a sus clientas, asesorándolas acerca de algún perfume o una cremita. El diálogo es intenso y veloz, ya que ella lo es al hablar y tiene mucho que contar. Atropelladamente, dejando las frases por la mitad (una de las muletillas sobre la que Geretto construye el personaje), perdiéndose, a veces, en el hilo argumentativo, Estrella nos relata sus fracasos, sus pérdidas y sus emociones. Quizás lo mejor, lo más auténtico de ello, sea el tono casual, sin solemnidades ni autocompasión, con las que narra sus más grandes tragedias. El texto dramático rezuma algo genuino, que, quizás, provenga de que Geretto ha sido verdadero testigo, en calidad de peluquero, de muchas de las historias que relata. Por lo demás, su interpretación se inscribe en el registro paródico, propio del actor popular, con el que se entronca, compartiendo con él la franca complicidad con el público, al que se dirige directamente, y el gesto ampuloso con que construye su personaje, pero también la espontaneidad con que lo nutre.

A pesar de que Estrella es una obra en la que es fácil entrar y disfrutar, la propuesta no desdeña ciertas complejidades temporales que permiten saltar de uno a otro acontecimiento con la lógica del sueño o, simplemente, el caprichoso deambular de los recuerdos, sin dejar de lado ciertos eventos factibles de ser reconocidos por un público atento. Si bien es cierto que el relato de su protagonista tiene una fuerte impronta machista, quizás precisamente por eso, permite un espacio reflexivo sobre ciertos sojuzgamientos de los que, tal vez, no seamos totalmente conscientes.

Sin la profundidad reflexiva de Yo amo a mi maestra normal, pero con idéntica intención cómica y una mirada igualmente tierna y esperanzada sobre el personaje y sus carencias, Estrella divierte sin golpes bajos, con un humor que apela a lo mejor de nosotros mismos, que no es poca cosa.

FUNCIONES: Viernes 20 y 22 horas; Sábados 22 horas y domingos 21 horas – EL CAMARÍN DE LAS MUSAS, Mario Bravo 960 – CABA

FICHA TÉCNICA

Autoría, dirección e interpretación: Juan Pablo Geretto

Dramaturgista: Virginia Martínez

Iluminación: David Seldes

Diseño de vestuario: Magda Banach

Fotografía: Alejandra López