TEATRO: VALERIA RADIOACTIVA

Folletín exacerbado, comedia con tintes negros, en Valeria radioactiva se entrecruzan situaciones realistas con otras fantásticas o escatológicas; personajes desdoblados y diferentes líneas ficcionales; distintos registros de actuación y hasta un desnudo: todo es sobreabundancia en la nueva obra de Javier Daulte, en la que deja bien atrás su premisa de encontrar un resorte dramático único que explique o lleve adelante la acción, aún en la multiplicidad más diversa. Como todo artista que llega a la madurez, el dramaturgo y director está dispuesto a experimentar a fondo y hacer… lo que le venga en ganas, y el resultado es, en este caso, una obra compleja, pero superficial a pesar de su tema: la muerte, las limitaciones ante la enfermedad, la piedad de la que deberíamos ser objeto.

Valeria es una escritora de culebrones para televisión que se ha propuesto llevar a la pantalla una historia de mil capítulos, a la que titula El inmortal, ya que sus personajes han encontrado una forma de alcanzar ese estado, es decir, la vida perpetua. Escribe conjuntamente con su mano derecha, un subordinado que la conoce al pie de la letra y la suplanta cuando a ella le diagnostican cáncer y su salud comienza a deteriorarse rápidamente. Daulte bucea en los lazos entre ficción y realidad, desplegando en la obra las relaciones entre los personajes de uno y otro nivel; así los de la tira televisiva reflejan –aunque distorsionadamente- los vínculos y conflictos que sobrellevan aquellos que se mueven en “la vida real”. Esta desdoblaje, para nada novedoso, le permite al autor encontrar una importante fuente de comicidad, a la vez que una forma de intensificar la acción dramática, al tiempo que reflexiona sobre el quehacer. Sin embargo, ésta no siempre logra eco en el público.

Valeria radioactiva –creación del colectivo TEATRO LÍQUIDO (conformado por Javier Daulte, Héctor Díaz, Silvia Gómez Giusto, María Marull y Paula Marull, aunque no todos los integrantes intervienen específicaente en esta obra)- impresiona por la suntuosa ambientación del espacio escénico, que además de brindarle gran impacto visual le permite al director expandir la acción dramática hacia los bordes, jugando con las salidas, otorgando, de este modo, mayor dinamismo a la escena. Entre los integrantes del elenco, entre los que se encuentran María Onetto, Héctor Díaz, Agustín Daulte, Jorge Gentile, Laura Oliva, Inés Palombo y Daniela Pantano, se destacan los dos primeros, aunque descuella Héctor Díaz, quien se luce en dos registros realmente muy distintos.

A diferencia de otras producciones de Javier Daulte, Valeria radioactiva  tiene un buen planteamiento inicial, pero decae a medida que avanza la acción y se bifurca. El final, que pretende servir como sutura de todo lo expuesto es, en el mismo sentido, un punto débil. Si bien algunos de sus elementos pueden considerase transgresores de la línea dramatúrgica más convencional -en especial la mixtura de géneros, líneas dramáticas y registros de actuación- tal transgresión es absorbida enseguida por una trama que no termina de alzar vuelo. La hipótesis de que la ficción puede llegar a reparar una realidad dolorosa prometía abordajes más sustanciosos.

Demasiada mezcla formal para poco contenido, diluyen un tema que daba para más.

FUNCIONES: días martes 21 horas – Teatro Espacio Callejón – Humahuaca 3759 – CABA

 

FICHA TÉCNICA

Dramaturgia y dirección: Javier Daulte

Escenografía: José Escobar, Julieta Kompel y Alicia Leloutre

Vestuario: Valeria Cook

Iluminación: Sebastián Francia

Producción ejecutiva: Javier Naudeau

Elenco: María Onetto, Héctor Díaz, Agustín Daulte, Jorge Gentile, Laura Oliva, Inés Palombo y Daniela Pantano.