TEATRO: CANÍBAL

PARA DEJARSE DEVORAR

Un texto dramático con ribetes filosóficos; un musical brillante en el que importan más las interpretaciones que las canciones en sí mismas; una pieza humorística inteligente (y, por momentos, oscura), que apela a distinto tipos de comicidad; una magnífica puesta en escena de Corina Fiorillo, que es la clave para que la obra sea lo que es: una muy buena pieza teatral, original y disfrutable; todo esto es CANÍBAL, la creación de Sebastián Suñé que tan bien interpretó y potenció su directora. Una perlita de nuestra cartelera, aun cuando en algunos pasajes baje línea en forma, quizás, demasiado directa. Para pensar y divertirse en un sesudo recorrido por aquello que “comemos”… o nos come.

canibal

CANÍBAL comienza con una cita de Freud. “¡Qué poco teatral!”, se queja el más metatextual de los personajes, el que interpreta superlativamente Dolores Ocampo, una magnífica actriz. Este riesgo estético inicial muestra de entrada el camino que seguirá la obra, un recorrido por la historia de nuestra especie a la luz del canibalismo como metáfora de determinados comportamientos. Uno que no le temerá a cierto intelectualismo, ni a ningún tema, por más tabú que parezca, ni al slapstick, ni al chiste sesudo, ni a la reflexión profunda. Todo será parte de un cóctel que puede llegar a ser explosivo o convertirse en la bebida más cautivante, si se me permite la analogía.

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Uno de los mejores cuadros de la pieza. Un carnavalito “caníbal”

La obra nació de una idea de Sebastián Holz, a quien- a raíz de un desengaño amoroso- se le ocurrió la metáfora inicial, esa que dio pie a la búsqueda de material de distintas e inusuales fuentes: historia, antropología, psicología y religión, entre las más notorias. Sebastián  recurrió, entonces, a otro Sebastián, Sebastián Suñé, el dramaturgo elegido para darle forma a todo ese cúmulo heterogéneo. El resultado fue una obra fragmentada pero con una unidad temática abarcativa y una opción estética bien definida. Si, como dice su autor, la intención era lograr “una estructura dramática que estuviera alejada de lo tradicional”, evidentemente, lo lograron.

El mismo Sebastián Holz, Dolores Ocampo y Belén Pasqualini conforman un elenco más que eficaz, deslumbrante, conjugando canto y actuación con excelente nivel y el registro justo.

Una obra para arriesgarse a ser comido o masticar despacio.

 

FUNCIONES: 20 de enero, 3 y 10 de febrero a las 20.30 hs. – Teatro Picadero – Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857 – CABA

 

FICHA TÉCNICA

Dramaturgia: Sebastián Suñé

Dirección: Corina Fiorillo

Música original, arreglos vocales y director musical: Carlos Britez

Coreografía: Juan Diego Bros

Diseño de escenografía y vestuario: Gonzálo Córdoba Estevez

Diseño de iluminación: Ricardo Sica

Fotografía: Nacho Lunadei

Producción ejecutiva: Carla Carrieri

Elenco: Sebastián Holz, Dolores Ocampo y Belén Pasqualini

Músicos: Piano: Carlos Britez, Trompeta, Violín y Flauta: Mario Del Risco, Violoncello: Clement Silly