TV ON DEMAND: LAS PLAGAS DE BRESLAVIA, EN NETFLIX

Oscuro y con matices de terror, como, por otra parte, sucede con todos los policiales sobre asesinos seriales, Las plagas de Breslavia tiene a su favor sus locaciones y la espectacularidad de sus crímenes –montados con la suficiente cantidad de sangre y espanto, pero también con una importante cuota de esteticismo-, a los que se suman sus dos figuras centrales femeninas en puja, protagonizadas por las muy buenas actrices Daria Widawska y Malgorzata Kozuchowska. Anclado en la ciudad polaca del título, este  thriller, dirigido por el realizador Patryk Vega, está basado libremente en una serie de novelas policiales de Marek  Krajewski, cuyas tramas están fuertemente embuidas de la historia de Polonia anterior a la Segunda Guerra Mundial, en especial la de su ciudad, que es, precisamente, la que da marco al film: Breslavia, antiguo nombre germánico de la actual Wroclaw.

Una serie de asesinatos azota la ciudad. Éstos parecen estar inspirados en hechos acontecidos allí mismo, en el siglo XVIII, duplicando la “limpieza” que realizó Federico el Grande en 1741 con el objeto de ejemplificar a los malos ciudadanos. En ella, todos los días a la misma hora, se torturaba y daba muerte a un criminal condenado por una de las “plagas” que asolaban a la ciudad: degeneración, robo, soborno, calumnia, opresión e hipocresía. Dos policías muy distintas (al estilo del buddy film, pero con protagonistas femeninas, un detalle no menor), tratarán de dar caza a un asesino serial que parece burlarse de ellas tanto, como no tener límites a la hora de matar con crueldad.

Vega construye el relato casi exclusivamente alrededor de los asesinatos y la búsqueda de su autor, dando por resultado una intriga condensada, casi sin desviaciones del cauce principal, en la que ni las pistas ni los sospechosos abundan, pero los instala de un modo sutil (y hasta burlón) en un contexto fuertemente pregnante, en el que la dejadez y la corrupción son cosa de todos los días. Un ambiente que termina explicando (¿justificando?) los asesinatos y la rabia que los inspira. Indudablemente, la rabia ante la descomposición social, la negligencia, la abulia y la corrupción imperantes, constituye el motor del film y su subtexto. En especial, aquella que se dirige a cómo son tratadas las mujeres, aun las que detentan puestos de poder, como son las protagonistas.

Aunque con ciertos visos de inverosimilitud en algunos de sus planteos, Las plagas de Breslavia  se destaca por cierto humor irónico y  poner toda la carne al asador –casi literalmente- cuando de crímenes sangrientos se trata, aunque no sea demasiado original si consideramos como antecedente Seven (David Fincher, 1995)

Estómagos delicados, abstenerse.

 

SOBRE EL FINAL DE LAS PLAGAS DE BRESLAVIA: CON SPOLIERS Ver nota al final [i]

TRAILER (lamentablemente, doblado)

FICHA TÉCNICA

Las plagas de Breslavia (Plagi Breslau, Polonia, 2018)

Guión y dirección: Patryk Vega

Música: Lukasz Targosz

Dirección de Fotografía: Miroslaw Brozek

Duración: 93 minutos

Elenco: Malgorzata Kozuchowska, Daria Widawska, Tomasz Oswiecinski, Katarzyna Bujakiewicz, Andrzej Grabowski, Iwona Bielska

 

EXPLICACIÓN DEL FINAL

[i] Helena es elegida para comandar la búsqueda del asesino por su par de la Capital, Magda (inspectora de Varsovia enviada a resolver el caso y, también, la asesina serial), precisamente por su ansia de venganza; porque también ella –al igual que Magda/Iwona- quiere matar a quien es culpable de su pérdida, el conductor borracho que arrolló a su prometido. En la primera escena, Helena está en su auto, casi como ida, con una pistola en la mano, esperándolo. En la última, va en su busca para, efectivamente, acabar con él.