TEATRO: CLANDESTINO MARACANÁ

La obra de Marcelo Pérez propone un enjambre de historias que se cruzan en un viejo bar: un puñado de personas, con distintas penas a cuesta, que llegan y se instalan diariamente, y de tan reiterada la visita parecen confundirse con el lugar mismo. Cada uno irá desgranando aquello que lo aqueja en un discurso que, por ser verborrágico, muchas veces será difícil de entender en todo su sentido. En ocasiones, solo queda la sensación de cierta belleza y mucha nostalgia; la desesperación dando vueltas, mezclada con algo de resignación, de claudicación. A pesar de su decidida apuesta por lo verbal, no se puede decir que CLANDESTINO MARACANÁ sea una pieza estática: muchas cosas suceden; hay acción y los muy bien diseñados movimientos escénicos le dan un dinamismo que también redunda en el sentido. Sin embargo, el espectador debe estar prevenido: sus expectativas tras leer la sinopsis, pueden verse insatisfechas ya que no se trata de una propuesta costumbrista, ni siquiera del realismo al que estamos más acostumbrados; es una obra que exige una disposición más atenta y apertura de mente.

clandestino maracaná

Sin duda lo mejor que tiene la pieza es la dirección del propio dramaturgo y un elenco de excelentes actores. Es muy difícil, sin técnica y pasión en su justa medida, sostener las largas reflexiones con forma de monólogo que, en ocasiones, propone la pieza sin salirse de registro, pero nadie desentona. Especialmente brillantes son las actuaciones de Martín Ojeda y Laura Tarchini. Por lo demás, la escenografía (a cargo de Guillermo Bechthold, junto con el mismo Pérez) logra darle el ámbito que necesita la trama para desenvolverse y crecer. La habitualidad, los conflictos que parecen ir en una dirección y esconden otra, la soledad, aquello que reúne y lo que separa, las ambiciones y las frustraciones encuentran su lugar entre la puerta giratoria de entrada y la vaivén que da a la cocina, a ambos lados de los dos mostradores (el que da al salón y el que sirve de pasaplatos), tras los cuales se atrincheran dos clases distintas: la cocinera y la dueña. Hay que prestar mucha atención a todo cuanto sucede, porque, en segundo plano, también hay cosas por descubrir y aquello que aparentemente es solo caos, puede revelar sentido en cualquier momento.

Como trozo de barrio signado por el desaliento, en CLANDESTINO MARACANÁ no podían faltar los tangos, que acentúan el clima desgarrador, construido desde la palabra y la acción.

Todo un desafío.

ACTUALMENTE SIN FUNCIONES

FICHA TÉCNICA

Dramaturgia y dirección: Marcelo Pérez

Vestuario: Nelida Bellomo

Diseño de escenografía: Guillermo Bechthold, Marcelo Pérez

Diseño de luces: Marcelo Pérez

Arte Visual: Marcelo Pañale

Dibujos: Micaela Lilintal

Duración: 75 minutos

Diseño gráfico: Micaela Lilintal

Elenco: Agustin Belloli, Daniela Colucci, Paula Gabriela Flaks, Soledad Leone, Micaela Minervino, Martín Ojea, Ignacio Pereyra, Federico Santisteban, Laura Tarchini