TEATRO: LA ÚLTIMA BONAPARTE

Mezcla de historias, géneros y estéticas, LA ÚLTIMA BONAPARTE es también fruto de una cruza creativa, la del dramaturgo y director Dennis Smith con el psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin, autor del libro original sobre esa mujer, la última de la dinastía, pionera en poner en cuestión el goce femenino y su ausencia. El resultado de la conjunción sorprende por la variedad de materiales y ese entretejido que se va formando a medida que la obra enlaza (y “da vuelta”) el devenir de dos vidas: la de Marie Bonaparte y la de la actriz que la interpreta, Silvia Pérez, tercera pata creativa en este alumbramiento.

LA ÚLTIMA BONAPARTE

Marie Bonaparte fue la última descendiente de Napoleón, discípula de Freud, princesa griega y obsesiva investigadora de su propia anorgasmia. Una mujer adelantada a su tiempo en sus preocupaciones, nacida en medio de rencillas familiares y secretos. Una figura atrayente que Ghedin investiga con ánimo documentalista, encomendándole a Smith la tarea de darle vida en escena. A Smith le interesa el proceso creativo en sí, la génisis, el “hacerse”, y quiere documentarlo, incluyendo las motivaciones que pudo tener la actriz protagonista – ex sex-simbol – para querer interpretar a alguien tan en las antípodas. Así surge esta obra que va construyéndose/deconstruyéndose ante nuestros ojos. En escena, el alter ego del director y el guionista, Mauro Álvarez, motoriza la acción. Si agregamos una pantalla, micrófonos, música en vivo y ganas de jugar con el material, de explorar en las vidas de ambas mujeres y ver a dónde llevan los caminos, tenemos LA ÚLTIMA BONAPARTE. En este sentido, puede decirse que la obra se nutre de la originalidad de la experimentación y también de sus desbordes.

Más allá de que uno de los pilares de la pieza es, precisamente, esta búsqueda del punto de contacto entre las historias de estas dos mujeres (separadas por más de setenta años, si tomamos la fecha de nacimiento) -punto que no revelaremos por razones obvias-, hay, por lo demás, mucha actualidad y mucho psicoanálisis en todo su desarrollo. El peso de la infancia y los mandatos, el deseo, la mirada del otro y los estereotipos en los que parece inevitable caer, nuestro derecho al goce y las luchas que ayer y hoy entablamos para hacerle lugar, son algunos de los temas sobre los que la pieza reflexiona, no sin cierto humor, a pesar del drama. Una peculiaridad de la propuesta es que en la obra “se dice mucho”, según afirma la propia Silvia Pérez, y es verdad: aunque lo no verbal tiene mucha cabida, es a través de la palabra que se va desarrollando la trama, algo en cierta medida paradojal –pero muy psicoanalítico- puesto que se trata de historias que versan sobre el secreto, lo no dicho, lo que circula por atrás, entre las sombras y casi nunca termina de tomar forma. En este sentido, LA ÚLTIMA BONAPARTE “pone mucha luz” y no defrauda al público que espera respuestas.

Muy buenos trabajos de Silvia Pérez y Mauro Álvarez.

FUNCIONES: SÁBADOS a las 20:30 hs. en El Camarín de las Musas – Mario Bravo 960 – CABA

FICHA TÉCNICA

Libro original: Walter Ghedin

Versión teatral y Dirección: Dennis Smith

Elenco: Silvia Pérez /Mauro Álvarez

Guitarra en vivo y composición: Agustín Buquete

Fotografía: Nahuel Berger

Realización de video: Lucio Bazzalo

Diseño lumínico: Ricky Sica

Producción ejecutiva: Luciana Lippi

Producción general: Walter Ghedin